El secretario general PLD, Johnny Pujols, afirma que es necesario hablar con la gente ante indiferencia del 42% y la abstención en las elecciones del 2024; atribuye situación de RD a que población no fue a las arnas
Santo Domingo.- El secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Johnny Pujols, afirmó que el 42% de indiferencia de las elecciones del 2024, fue un llamado a todo el sector político y al sistema de partidos en República Dominicana.
Dijo que el PLD hoy tiene la responsabilidad de conversar con la gente sobre sus problemas, en momentos en que existen muchas dificultades, necesidades y desencanto de la población dominicana.
“Fíjense que ninguno es el 42% de la población, por primera vez en muchos años, ninguno es el 42% en la simpatía del electorado”, resaltó Pujols.
El vocero del PLD recordó también la abstención que se produjo en las elecciones pasadas.
“Esto es un llamado de atención y por lo tanto implica que nosotros tenemos que comenzar a hablar con la gente, y hablar de sus problemas no de los nuestros”, manifestó.
Precisó que los políticos hablan mucho de sus problemas y la gente se siente un poco asqueada, hasta cierto punto, de las cosas que se ven en la política.
Pujols puso como ejemplo el nuevo escándalo destapado en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), con una crisis sin precedentes y servicios cada vez más deficientes para millones de afiliados.
“Nosotros hicimos una rueda de prensa donde denunciamos esta situación, y el gobierno lo justificó diciendo que eso era por el aumento de la cobertura y el número de afiliados”, recordó.
Sin embargo, destacó que ahora el propio presidente Luis Abinader dice que fue él que pidió investigar al SeNaSa en noviembre de 2024.
Sobre el caso
Reportajes periodísticos coinciden en que durante al menos cuatro años se desarrolló un esquema fraudulento que drenó recursos y debilitó la gobernanza de la principal aseguradora pública. Muestran documentos donde demuestran que más de 4,000 procedimientos médicos fueron autorizados, aunque nunca llegaron a realizarse, valiéndose de identidades reales de afiliados fuera de la institución, que gestiona las autorizaciones.