El reputado doctor Julio Vargas afirma provincia Barahona es digna de mejor suerte, porque solo no es punto geográfico, sino, epicentro social, económico y cultural de la región Enriquillo
BARAHONA.- El doctor Julio Vargas, cabeza de una de las familias más respetadas aquí, afirmó que la provincia Barahona es digna de mejor suerte, porque no es solo un punto geográfico; sino, el epicentro social, económico y cultural de la región Enriquillo.
En un artículo, el odontólogo Vargas, expresó, sin embargo, que “nos enfrentamos a una realidad lacerante: habitamos un territorio que, a pesar de sus inmensas capacidades, se mantiene estancado”.
Afirmó que el contraste entre “nuestras potencialidades y nuestra realidad material es una herida abierta que exige un liderazgo capaz de transformar este escenario”.
“No somos pobres por falta de recursos, sino por falta de gestión. La provincia cuenta con una infraestructura base que muchas otras desearían; conectividad estratégica: aeropuerto, puerto de mar y sistemas viales terrestres que facilitan el flujo comercial y humano”, aseguró.
Al referirse al talento humano, el doctor Vargas destacó que Barahona tiene una red universitaria robusta y una infraestructura educativa que “nos posiciona como un hub potencial de conocimiento y con un potencial extraordinario de expandir a través del ITLA región suroeste”.
La provincia de Barahona, de acuerdo al artículo del profesional de la odontología, cuenta con una diversidad productiva, con energía limpia, tanto hidroeléctrica como eólica, y un ecosistema único para el desarrollo turístico y agroindustrial.
Sin embargo, advirtió sobre el gran retroceso, producto, sobre todo, a la crisis de visión
¿Por qué hemos visto retroceder nuestro índice de desarrollo humano?
Atribuyó el retroceso a la fuga de capitales y talentos, ya que la emigración ha dejado un vacío técnico que “debemos revertir”.
Denunció que en Barahona impera el populismo contra el estatismo, donde se ha sustituido la ejecución de planes de largo plazo por discursos mediáticos, pero que, además, el centralismo absorbente es aterrador, ya que la concentración de decisiones en la capital ha limitado la autonomía de la provincia.
El doctor Julio Vargas propuso a Barahona como meca de la clase media y el desarrollo urbano
“El cambio que anhelamos debe pasar por políticas públicas orientadas a la densidad y la calidad de vida; para que Barahona se convierta en una verdadera meca para la clase media, media-alta y alta, debemos actuar sobre variables críticas”, afirmó.
Identificó esas variables como la densidad poblacional estratégica, donde “debemos promover el crecimiento urbano ordenado, al considerar que una mayor densidad poblacional no es solo cantidad; es el caldo de cultivo para que los servicios sociales, comercios de valor y centros de servicios especializados se vuelvan rentables y sostenibles”.
Abogó por el fortalecimiento de la clase media, al afirmar que “no basta con atraer turismo; necesitamos retener profesionales y familias, lo que aseguró, se logra mediante el incremento de servicios sociales de alta calidad (salud especializada, centros de innovación, oferta cultural y recreativa), que actúen como un imán para este sector”.
El veterano profesional de la odontología de Barahona destacó la ciudad de oportunidades, ya que “tiene los activos geográficos y de infraestructura para ser un polo residencial y comercial de alto nivel, por lo que consideró que al fortalecer los servicios, facilitamos el arraigo de una clase media educada que, a su vez genera nuevos empleos y eleva el estándar de toda la provincia”.
Afirmó que es una necesidad prioritaria la creación de una unidad de gestión técnica que profesionalice la ejecución de esos proyectos, alejándolos del vaivén político y centrándolos en el ordenamiento territorial, para garantizar que el crecimiento residencial y turístico conviva con la sostenibilidad.
Resaltó la importancia de la economía circular, para lograr la integración de la producción agrícola con el turismo y el consumo local.
Otro elemento de suma importancia, según el doctor Julio Vargas es la seguridad jurídica, lo que afirmó, ayudaría con atraer inversión privada para proyectos residenciales y comerciales de alto estándar.
El reputado odontólogo concluyó con una expresión del expresidente de los Estados Unidos,
John F. Kennedy, cuando dijo, «si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos», precisando que en Barahona, el desarrollo no es una opción, es una urgencia histórica.
“Nuestra meta es clara, convertir la infraestructura subutilizada en un ecosistema vibrante donde la clase media encuentre el lugar ideal para vivir, trabajar y crecer. La infraestructura ya está; el reto ahora es que la visión y la voluntad política se conviertan en el motor que nos transforme en un territorio de prosperidad, y estamos en el momento oportuno, en el que los protagonistas del cuerpo político dominicano gestionan posicionarse con miras al proceso electoral del año 2028, parodiando a uno de nuestros grandes líderes nacionales, que en la lucha política de los años setenta expresó: ¿qué coronel se casará con la gloria?”, se preguntó.
¿Qué líder político se casará con la gloria, en una expresión de acción democrática con justicia social al convertirnos como provincia y región en un territorio con futuro definido a través de la planificación del desarrollo del territorio, de oportunidades y progreso?