Print this page

¿Dónde estamos y hacia dónde vamos?

By Armario Libre June 04, 2019 169 0

Estas son dos preguntas que nos solemos hacer cuando pensamos en el presente y futuro, ya sea de República Dominicana, como país, o sea por una provincia o región determinada. 

Afortunadamente, se mira el pasado y el presente para hacer comparaciones de lo de antes, lo de ahora, y lo que el futuro le tiene reservado a cada pueblo.

Pero en verdad, a ciencia cierta, el futuro es promisorio, pero incierto.

Promisorio e incierto. Muchos dirían que esto es una contradicción, y es verdad, suena contradictorio.

Y es el futuro es promisorio e incierto, porque no se puede negar los cambios que ha tenido República Dominicana en las últimas tres décadas, en varios aspectos, pero es incierto y además preocupante, por la descomposición social que afecta a la sociedad en sentido general, siendo las más afectadas, las organizaciones políticas.

El futuro sería promisorio si los dominicanos juegan bien el papel que le corresponde en las urnas el año que viene, pero es incierto, por el antagonismo desmedido que tienen las dos principales fuerzas políticas que engalanan la democracia, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Leonel Fernández y Danilo Medina, mientras que por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader e Hipólito Mejía.

Los dos partidos más grandes del sistema democrático de República Dominicana, están en un abismo, con una pequeña brisita, caen al vacío, y lo peor del caso, es que ninguno de sus actores se ha dado cuenta, y en vez de echarle un cubo de agua, le arrojan un galón de gasolina para que las llamas suban.

Leonel, Danilo, Luis e Hipólito, son los responsables de mantener vivas las esperanzas del pueblo dominicano, porque un país con sus instituciones políticas débil, su futuro podría colapsar, y el orden democrático, irse al vacío.

República Dominicana tiene una gran estabilidad económica, social y política, pero hay grupos que al parecer se han cansado de vivir en paz, y ahora, al parecer, quisieran experimentar como se vive en una guerra.

Luego de que los líderes de esas dos fuerzas políticas limen sus asperezas, le correspondería a la Junta Central Electoral (JCE) hacer su trabajo, para en el 2020, con las elecciones municipales, congresuales y presidenciales, dejar a todos complacidos, con buenas decisiones.

Los magistrados de la JCE debe quitarse un “mono” del cuerpo, porque para nadie es un secreto que su credibilidad está muy soterrada.

Son muchos los que creen en el futuro de República Dominicana, así es que, no sean ustedes los malos, pónganse de acuerdo, porque todos queremos una nación fuerte, confiable y unida. 

 

Rate this item
(0 votes)
Last modified on Tuesday, 04 June 2019 14:12