Alquileres de edificios y casas por funcionarios del Gobierno; ¿forma de búsqueda, liquidación económica o ayuda a compañeros en el PRM?
Respuesta: todas
Santo Domingo.- Funcionarios del Gobierno, con tan solo meses del segundo período del presidente Luis Abinader, han encontrado una forma de gastar cientos y miles de millones de pesos, que debe llamar a preocupación a la ciudadanía, los partidos de oposición y al propio jefe de Estado.
En los últimos días hemos visto como los funcionarios, que, al parecer, por falta de planificación no pudieron gastar el presupuesto del 2024, pagan altas sumas de dinero en alquileres, lo que debe ser, no solo investigado, sino paralizado por algún estamento del Estado o la propia sociedad civil.
Pagar más de mil millones de pesos por un alquiler, no importa a cuantos años, llora ante la presencia de Dios, con un país que le hace falta de todo, y que el propio presidente Abinader, recientemente, y por la presión de la ciudadanía, tuvo que retirar el proyecto de ley de reforma fiscal, con lo que buscaría el dinero para realizar importantes obras.
Con mil 200 o mil 300 millones de pesos, una institución del Estado puede comprar y construir una edificación, que sería dueño por siempre, y no alquilar como si donde ha estado por décadas, se está mojando o lo estarían botando.
El primero que se destapó con alquileres monstruosos fue Bartolomé Pujals, un hombre que viene de la “marcha verde”, pero que aún se desconoce la gran cantidad de edificios y casas que ha pagado por una determinada cantidad de tiempo.
Faride Raful, la ministra de Interior y Policía, al parecer, en vez de hacer un plan para acabar con la delincuencia, lo primero que anunció luego de ser designada fue que saldría del edificio de oficinas Gubernamentales, donde tiene años funcionando y hay espacio que sobra en ese lugar.
Otro que anunció que está en el proceso de alquiler de un nuevo local es la Dirección General de Pasaportes, que a pesar que no se ha dicho cantidad, el proceso para sacar la sede de la institución de la Feria Ganadero, está muy avanzado.
Lo penoso del caso, es que cuando los alquileres son más criticados, los medios de comunicación reciben de la Dirección de Prensa de la Presidencia, extensas notas dando a conocer de los “logros alzanzados” de esas instituciones del Estado, como forma de justificar que salgan de donde han estado y han sido prósperos por año.
El mensaje que está dado Palacio, es que esos alquileres, son respaldados por el presidente Abinader, por lo que la preocupación podría ser peor.
Si en República Dominicana hubiera verdadera sociedad civil, si Participación Ciudadana fuera de verdad independiente y si los partidos de oposición estuvieran en lo suyo, comenzarían a investigar cada inmueble alquilado, quienes son sus propietarios, y los verdaderos precios.
Podría ser, eso lo determinaría la investigación, que esos inmuebles pertenecen a “compañeritos de la base”, que hicieron grandes inversiones en campaña y no se les ha podido resolver, pero también, una forma de búsqueda, liquidación económica, o ambas cosas a la vez.
Si se sigue permitiendo que los funcionarios alquilen oficinas fuera de donde han operado por décadas, el Estado quedará sin dinero, y habría una serie de “cascarón vacío”, que al menos, esté pensando el Estado vendérselos, en muchos casos a ellos mismos, sería muy calamitoso.
El Ministerio de Interior y Policía, la Dirección General de Pasaportes, la Oficina Gubernamental y Tecnología de la Comunicación (Ogtic), entre otras, han funcionado donde están, y muy bien, porque la capacidad y la buena gerencia no tiene que ver con el lugar donde esté funcionando, es en el cerebro y la decisión e trabajar a favor de República Dominicana y los sectores que así lo requieran.