BARAHONA.— El abogado y comunicador Yván Ariel Gómez Rubio realizó un llamado urgente a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y al Ayuntamiento Municipal de Barahona, a que intervengan de manera inmediata y regularicen el tránsito de vehículos en las avenidas Antonio Méndez y Antonio B. Suberví.
Gómez Rubio denunció que el tramo que comprende desde el recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) hasta el final de la avenida Antonio B. Suberví, próximo al monumento de La Virgen, se ha convertido en un auténtico caos vial.
De acuerdo con el jurista, la problemática se debe al alto flujo de vehículos que transita diariamente por la zona, sumado a la conducción temeraria de choferes de vehículos pesados.
El profesional del derecho enfatizó que la falta de señalización vial adecuada, la estrechez de la carretera en un tramo y el estacionamiento continuo e indiscriminado a ambos lados de la vía vuelven prácticamente intransitables estas avenidas.
Gómez Rubio propuso como medida obligatoria, la prohibición a estacionarse en la avenida Antonio B. Suberví, desde la entrada de la UASD hasta su tramo final.
Para ejecutar este ordenamiento, Gómez Rubio consideró que el ayuntamiento de Barahona debe emitir formalmente la resolución que prohíba el parqueo en esas vías, lo que otorgaría el marco legal necesario a los agentes de la Digesett para fiscalizar y sancionar a los conductores infractores.
En vez de mantener a los agentes de la Digesett “picando el peso” con multas en lugares no tan necesarios, deben ser colocados en esa zona, sobre todo, desde la puerta principal de la UASD, recinto Barahona hasta la avenida Casandra Damón, por la estrechez de la vía.
Falta de parqueos en construcciones privadas
El abogado y comunicador abordó la raíz del problema urbano y solicitó a la alcaldía no aprobar futuros proyectos ni edificaciones que no contemplen sus respectivos espacios de estacionamiento.
Gómez Rubio instó a las autoridades municipales a fiscalizar las obras en ejecución, tras advertir que muchos desarrolladores incluyen áreas de parqueo en los planos arquitectónicos para obtener los permisos, pero en la práctica terminan destinando esos espacios a usos comerciales o residenciales, sobrecargando aún más las vías públicas.