SANTO DOMINGO.- Cuatro predicadoras evangélicas dominicanas varadas en Venezuela debido a los problemas de conectividad de los países por los efectos del coronavirus, fueron regresadas a República Dominicana en una aeronave de Helidosa, proporcionada por el empresario Gonzalo Castillo.
Las evangelistas, Adriana de Jesús Vázquez, Greisy Marrero Ferreras, Ángela Reyes Espejo y Glenis Lara de Gómez, regresaron al país por el aeropuerto Internacional Joaquín Balaguer, en El Higüero, donde fueron recibidas por el presidente de Helidosa Aviation Group, propiedad de Gonzalo Castillo, candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). .
Las cuatro damas viajaron a Venezuela a llevar la palabra de Dios, pero quedaron atrapadas por la pandemia.
“Es un verdadero placer darles la bienvenida aquí a República Dominicana; haber podido ayudar y colaborar para que ustedes regresen a su país, como buen cristiano que me enseñaron mis padres a ser solidario con nuestra gente y con todo aquel que podamos ayudarle, así que bienvenidas a su casa y que puedan hacer su cuarentena”, manifestó Castillo al momento de recibir a las damas cristianas.
Tan pronto llegaron, en el mismo aeropuerto, las cuatro predicadoras evangélicas oraron y dieron gracias a Dios Todopoderoso porque utilizó a Gonzalo Castillo como canal para regresarlas a su patria.
«En nombre de la iglesia le damos las gracias primeramente a Dios porque el Señor lo utilizó para dar bendición, ya que estábamos orando para regresar a nuestro país y no había vuelos; le damos las gracias al Señor porque lo utilizó como canal de bendición para que nosotras pudiéramos retornar con nuestros familiares. Amén y que Dios le bendiga mucho», expresó la pastora Adriana de Jesús.
Mientras, que Ángela Reyes dijo «gracias por el trato y por traernos. Gracias al Señor que lo utilizó como canal de bendición para que nosotras llegáramos a tierra dominicana, ya que estábamos varadas allá, y estábamos un poco incómodas porque no es nuestro país».
Inmediatamente Castillo supo de la situación que enfrentaban las cuatro evangelistas dominicanas en Venezuela, asumió la responsabilidad de traerlas de vuelta.