Santo Domingo.– El economista y director general de Promipyme, Fabricio Gómez Mazara, valoró de manera positiva las medidas económicas anunciadas por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, al considerar que permitirán corregir distorsiones históricas del sistema tributario y atender demandas de diversos sectores productivos, especialmente de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Fabricio Gómez Mazara destacó la eliminación del anticipo para las mipymes y la flexibilización de sus obligaciones tributarias, medidas que, según afirmó, contribuirán a fortalecer la formalización empresarial.
“El caso del anticipo a las mipymes era un reclamo histórico. Con estas medidas no solo se elimina esa carga, sino que también se permitirá el pago en tres cuotas y se amplían las facilidades para acogerse al régimen simplificado de tributación”, explicó.
El economista expresó que el proyecto contempla ampliar los límites de acceso al régimen, elevando de RD$12 millones a RD$15 millones los ingresos permitidos para personas físicas y actividades agrícolas, así como hasta RD$30 millones para pequeñas empresas.
Asimismo, resaltó el ajuste de un 15 % al tramo exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para asalariados, lo que elevaría el umbral de exención hasta RD$39,900 mensuales.
“Ese tramo estaba congelado desde 2017. De aprobarse el proyecto, aproximadamente el 85% de los asalariados quedarían exentos del pago del Impuesto Sobre la Renta”, dijo.
Gómez Mazara explicó que el régimen simplificado de tributación permite a las empresas descontar la totalidad de sus gastos antes de calcular el ISR, lo que representa un incentivo importante para la formalización y el crecimiento de los negocios.
El director de Promipyme sostuvo que las medidas anunciadas forman parte de un plan orientado a gestionar la vulnerabilidad económica de la población y preservar la paz social en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
“Lo que se busca es mantener la estabilidad macroeconómica, fiscal y social, evitando que los aumentos internacionales se trasladen completamente al costo de los combustibles y los alimentos, lo que afectaría con mayor intensidad a los sectores más vulnerables”, afirmó.
En relación con el impuesto aplicado a los grandes contribuyentes, explicó que se trataría de un gravamen condicionado a las ganancias obtenidas por las empresas.
“Será un impuesto vinculado a la rentabilidad. Además, el ministro ha mantenido un diálogo permanente con los sectores empresariales y organizaciones de la sociedad civil, que han comprendido la necesidad de este sacrificio transitorio para preservar la estabilidad macroeconómica del país”, expresó.