La reorganización del tránsito en el Distrito Nacional se ha convertido en el principal dolor de cabeza para miles de dominicanos, y esto, todavía no comienza el año escolar.
Los estrategas del presidente Luis Abinader, no pegan una, y todo parece, que esta no es ni será la excepción, porque el repudio que está teniendo es para desmontarla y que jamás se vuelva a hablar del tema.
Las dos principales avenidas afectadas del Este/Oeste, son la 27 de Febrero y John F. Kennedy, que deben ser atravesadas por todas aquellas que van de Norte a Sur o viceversa.
Si usted va para La Feria, ya sea al Congreso, el Ministerio de Trabajo, la Procuraduría General de la República o el hospital Robert Reid Cabral, desde Santo Domingo por túneles y elevados, mire a ver cómo y dónde va a doblar a la izquierda, porque no puede hacerlo en la Máximo Gómez, avenida Tiradentes, Abraham Lincoln, Winston Churchill, pero tampoco en la Núñez de Cáceres.
Le recomendamos que haga una derecha en una calle en Miraflores, se incorpora de nuevo a una de las avenidas hacia la parte Sur, y es posible que pueda lograrlo, pero recuerde, usted no sería el único que busca una solución, habrá cientos de personas pensando igual que usted.
Pero igual, si usted transita 27 de Febrero de Oeste a Este y debe ir a la Plaza de la Salud, el hospital de las Fuerzas Armadas o el Ministerio de Salud Pública, mire a ver cómo y dónde va a doblar hacia su izquierda, porque también está prohibido.
El gobierno del cambio, el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el presidente Luis Abinader, han sido nefastos para el desarrollo de República Dominicana, y no solo en la reorganización del tránsito, sino en el desarrollo del país.
Están desesperando de una forma tal a la población que tengo el temor de que un día se amanezca en República Dominicana, con una situación peor a lo ocurrido en abril del 1984, en un gobierno, precisamente, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), desde donde se desprendieron.
Apagones por los cuatro puntos cardinales, carencia de agua potable, la comida cada día más por las nubes, los medicamentos inalcanzables y miren lo que ha pasado con el Senasa, pero los funcionarios y el Presidente se burlan del pueblo dominicano.
Si mañana sucede algo de improviso, no se quejen, porque tuvieron ojos y no lo vieron, y tomar medidas, pero tampoco las tomaron.