El dominicano José Ramírez, héroe con jonrón de dos carreras, en partido que Guardianes sepultó a los Medias Blancas en Cleveland

CLEVELAND — Desde las gradas inferiores hasta los asientos de los jardines, su nombre retumbó por todo Progressive Field en el cuarto inning de la noche del sábado.

“Jo-sé, Jo-sé, Jo-sé, Jo-sé!”

Momentos después de que un estadio repleto, ubicado en la esquina de Carnegie y Ontario, coreara su nombre, la superestrella de los Guardianes, el dominicano José Ramírez, respondió con un batazo que los aficionados de Cleveland recordarán por mucho tiempo.

Ramírez conectó un jonrón de dos carreras ante el derecho de los Medias Blancas, Sean Burke, en el cuarto episodio del decisivo Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana la noche del sábado. El batazo, que recorrió una distancia proyectada por Statcast de 348 pies, apenas superó la cerca del jardín derecho.

Pero eso pareció no importarle al público local. El poderoso swing de Ramírez hizo temblar Progressive Field y puso a los Guardianes arriba por 2-0.

El cuadrangular de Ramírez fue el sexto conectado por un bateador de Cleveland en un partido de vida o muerte, uniéndose a Jim Thome (dos) y Travis Fryman (uno) en el Juego 5 de la SDLA de 1999, Rajai Davis en el Juego 7 de la Serie Mundial del 2016 y Lane Thomas en el Juego 5 de la SDLA del 2024.

El vuelacercas de Ramírez llegó ante una curva de Burke a 78 mph que estaba apenas a 0.74 pies del suelo. Es el pitcheo más bajo que ha sacado del parque en su carrera, incluyendo la postemporada, y también el lanzamiento más bajo que cualquier bateador ha convertido en jonrón en la historia de la postemporada desde que MLB comenzó a registrar la ubicación de los pitcheos en el 2008.

Ramírez ha despertado en esta serie después de una temporada regular atípica, afectada por una cirugía en el hueso ganchoso de la mano izquierda. Se fue de 4-2 en el Juego 3 y tuvo un papel protagónico en la victoria de los Guardianes por 9-3. Luego, mantuvo el ritmo al batear de 5-2 en el Juego 4, encuentro en el que disparó un bambinazo de dos carreras y remolcó tres anotaciones.

El veterano de 34 años ha dejado su huella mientras los Guardianes buscan asegurar un boleto a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.