Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader, afirmó que República Dominicana tiene una economía muy abierta e integrada al mundo y que, cuando ocurren conflictos internacionales de la magnitud de la guerra de Irán, Israel y Estados Unidos, se generan tensiones en los mercados globales que pueden traducirse en aumentos de costos en el transporte, la energía y las materias primas.
Afirmó que esa es una realidad que ningún país, y especialmente como República Dominicana, puede ignorar.
El jefe de Estado dijo que uno de los puntos clave para entender la situación es el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural que consume el mundo, flujo que se ha visto severamente afectado, provocando una de las mayores interrupciones de suministro en el mercado petrolero global en tiempos recientes.
El presidente Abinader explicó que esta situación ha generado un mercado en tensión, con aumentos significativos en el precio del crudo y en productos de alto impacto en la vida cotidiana, como el diésel, el combustible de aviación y el gas licuado de petróleo utilizado en los hogares.
Confianza, resiliencia y llamado a la unidad
El jefe de Estado enfatizó que República Dominicana importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que no fija esos precios, sino que los recibe del mercado internacional, trasladándose inevitablemente su impacto a la economía nacional.
«Pero quiero decirles también algo con seguridad y firmeza: nuestro país está preparado para enfrentar este tipo de situaciones. No sería la primera vez que los dominicanos atravesamos un escenario internacional complejo. Hemos enfrentado choques inflacionarios globales provocados por la pandemia, por la crisis logística mundial y por la guerra en Europa, y en cada uno de esos momentos difíciles, República Dominicana resistió, protegió a su gente y mantuvo la estabilidad económica», manifestó.
Empero, advierte que en momentos de incertidumbre global es fundamental actuar con serenidad, responsabilidad y visión de país, asegurando que el Gobierno continuará tomando decisiones para proteger la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias y garantizar que la República Dominicana continúe avanzando con paso firme.
«Hemos demostrado que sabemos enfrentar las crisis sin perder el rumbo. Lo hicimos en el pasado reciente y lo volveremos a hacer ahora, con planificación, con firmeza y poniendo siempre en el centro a nuestra gente. Quiero que cada dominicano y dominicana tenga la certeza de que este gobierno estará vigilante, actuando cuando sea necesario y utilizando todas las herramientas del Estado para proteger a las familias y mantener nuestro rumbo como país», reafirmó.
Precisó que el mayor riesgo no es realizar ajustes responsables en el presente, sino posponer decisiones y enfrentar costos mucho mayores en el futuro.
Agregó que los dominicanos «hemos demostrado, en múltiples ocasiones, nuestra capacidad de adaptación y superación y que ésta no será la excepción».
«Sí, el momento exige conciencia. Exige responsabilidad, exige una cuota de sacrificio compartido, pero también exige confianza. Confianza en que se están tomando decisiones para proteger la estabilidad del país. Confianza en que este es un período transitorio. Y confianza en que, si actuamos correctamente, saldremos fortalecidos y con las mínimas consecuencias posibles», sostuvo.
Expresó que la historia económica de la República Dominicana es, en buena medida, la historia de su capacidad para superar desafíos y que este es, precisamente, uno de esos momentos.
«Sigamos adelante, con claridad, con equilibrio y con determinación, porque este país no se detiene; este país se ajusta, se adapta y continúa avanzando. En eso, no tengan duda, trabajará su gobierno y su presidente las 24 horas del día», aseguró Abinader.