Santo Domingo.- El presidente Luis Abinader, ante la Asamblea Nacional, admitió que por décadas, República Dominicana ha demostrado una fortaleza notable, crecer cuando el entorno internacional era adverso, se ha sabido resistir crisis financieras, choques externos y momentos de incertidumbre global.
Afirmó que ese crecimiento fue importante, necesario y sentó bases valiosas, “pero el desafío de nuestra generación es distinto”.
“Hoy no basta con crecer. Hoy el reto es cómo crecemos y para quién crecemos; por eso nos hemos propuesto la Meta RD 2036, el compromiso de convertir a República Dominicana en un país desarrollado en el plazo de una generación”, expresó.
Dijo, “no como una consigna. No como una promesa vacía. Sino como una hoja de ruta basada en productividad, innovación, capital humano y un Estado más eficiente”.
“Duplicar el tamaño real de nuestra economía no es un objetivo abstracto. Significa más empleos formales, mejores salarios, menos pobreza, una clase media más fuerte y servicios públicos de mayor calidad”, manifestó.
El jefe de Estado, expresó que para lograrlo, “dimos un paso decisivo, pusimos en marcha una segunda generación de reformas, más profundas y más exigentes, orientadas a elevar la productividad y a romper definitivamente la trampa del ingreso medio”, sostuvo.
“Y precisamente por eso, quiero compartir con el país cómo esa visión ya se está traduciendo en resultados concretos en nuestra economía y nuestro desarrollo. En el año 2025, la economía dominicana creció un 2.1%, situándose en el promedio de América Latina, que marcó un crecimiento del 2.2% según el Banco Mundial. En el mes de enero pasado nuestro crecimiento se aceleró hasta el 3.5%, en línea con las proyecciones de crecimiento del 4.5% que se estiman para este 2026. Estos datos nos colocan, una vez más, entre las economías de mayor dinamismo del continente y consolidan a la República Dominicana como uno de los motores de crecimiento de la región”, precisó.
Informó que un estudio reciente del Harvard Growth Lab, centro de investigación de la Universidad de Harvard, ubica a la República Dominicana entre las economías con mejores perspectivas de crecimiento del mundo para la próxima década.
Según el informe basado en el Atlas of Economic Complexity, el país proyecta un crecimiento promedio anual cercano al 3.8% entre 2024 y 2034, posicionándose entre las 20 economías con mayor dinamismo global y siendo el único país de América Latina y el Caribe que aparece en ese grupo.
Explicó que eso significa que la economía dominicano no sólo está creciendo, sino que está fortaleciendo su estructura productiva, que se están diversificando las exportaciones, que se está agregando valor, que se está construyendo capacidades.
“En materia de comercio exterior, al cierre de 2025 las exportaciones dominicanas alcanzaron casi los US$16 mil millones, lo que representa un crecimiento de 14.4% respecto a 2024 y de 42.3% en comparación con 2019. Estos resultados consolidan el mejor ciclo exportador de nuestra historia y evidencian la fortaleza de nuestras zonas francas, la diversificación productiva y la calidad de nuestros bienes”, destacó.
En cuanto a la inversión extranjera directa, afirmó, el país captó en 2025, por primera vez, más de US$5 mil millones, acumulando ya cuatro años consecutivos por encima de los US$4,000 millones anuales.
“Este flujo de inversiones es reflejo de la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y la confianza que inspira la República Dominicana en los mercados internacionales. Y como la meta es crecer de manera sostenible, continuamos dando pasos para seguir diversificándonos, ahora con la economía del futuro, que encuentre en República Dominicana su lugar de expansión en el Caribe”, aseguró el presidente Abinader en su rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional.