WASHINGTON.- Marco Rubio eligió el Día de la Independencia de El Salvador para emitir uno de los respaldos diplomáticos más explícitos que Washington ha dado al gobierno del presidente Nayib Bukele: en su mensaje del 15 de septiembre, el secretario de Estado no solo felicitó al pueblo salvadoreño, sino que enumeró por nombre tres iniciativas multilaterales en las que El Salvador participa como socio activo de Estados Unidos.
La relación entre ambos países lleva meses en una fase de expansión acelerada. En agosto, el Departamento de Estado calificó a Bukele como “uno de nuestros socios más valiosos en la región” y confirmó que las dos naciones preparan una cumbre económica bilateral, según informó Latin Times, sitio de noticias en inglés sobre América Latina.
Ese encuentro busca profundizar vínculos que ya abarcan comercio, seguridad, migración y cooperación nuclear.
El Salvador, miembro fundador del Escudo de las Américas
El punto más destacado del mensaje de Rubio fue la mención al Escudo de las Américas, la coalición militar lanzada por el presidente Donald Trump el 7 de marzo de 2026 en Doral, Florida, con la participación de 14 países de la región.
La iniciativa, también denominada Coalición Anticárteles de las Américas, busca coordinar el intercambio de inteligencia, operaciones militares conjuntas y el control de rutas del narcotráfico entre sus miembros.
El Salvador estuvo presente en la cumbre fundacional de Miami junto a Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago, entre otros, según confirmó BBC News Mundo, el servicio en español de la cadena británica BBC. Bukele envió al frente al ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
“Bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, el firme compromiso de El Salvador con la seguridad regional ha hecho que nuestro hemisferio sea más seguro”, subrayó Rubio en el comunicado difundido ese martes.
Pax Silica incorporó a El Salvador en junio de 2026
El segundo eje de la cooperación que Rubio destacó fue la adhesión salvadoreña a Pax Silica, iniciativa del Departamento de Estado creada en diciembre de 2025 por el subsecretario de Asuntos Económicos Jacob Helberg.
La plataforma reúne a naciones aliadas en torno a cadenas de suministro seguras en sectores como minerales críticos, semiconductores, inteligencia artificial e infraestructura tecnológica.
El Salvador firmó la declaración Pax Silica durante la cumbre de la iniciativa celebrada en junio de 2026, junto a Argentina, Chile, Costa Rica, la Unión Europea, Alemania, Grecia, Kazajistán, Países Bajos y Panamá, según consignó la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica. Con esas incorporaciones, la plataforma llegó a 24 signatarios.
La cooperación en seguridad, con base en los acuerdos de 2025
La mención al Grupo Permanente de Socios para Haití completa el cuadro de compromisos multilaterales que Rubio atribuyó a San Salvador.
El fundamento de toda esa arquitectura de alianzas es anterior: en febrero de 2025, durante una visita del propio Rubio a la capital salvadoreña, ambos gobiernos firmaron un paquete de acuerdos que incluyó la recepción de deportados, la custodia de criminales estadounidenses en prisiones salvadoreñas y un memorando de cooperación nuclear civil.
Desde entonces, las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos casi se duplicaron: Latin Times registró 5,033 remociones en el primer trimestre de 2026, frente a 2,547 en el mismo período del año anterior.
Bukele aceptó además alojar en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) a cientos de venezolanos deportados por Washington, lo que lo convirtió en una pieza central de la política migratoria de la administración Trump.
El TPS de los salvadoreños, la cuenta pendiente de la alianza
El único punto de tensión visible en la relación bilateral no figura en el comunicado de Rubio. El 9 de septiembre, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció que no cancelaría de inmediato el Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 170.000 salvadoreños en Estados Unidos, pero tampoco lo renovó: informó que haría un anuncio “en el momento adecuado”, según The New York Times.
El TPS para los salvadoreños venció ese mismo día, luego de que el presidente Joe Biden lo hubiera extendido por 18 meses antes de dejar el cargo. Expertos citados por el diario señalaron que una renovación le daría a Bukele puntos políticos en su país, donde las remesas de la comunidad salvadoreña en Estados Unidos son un pilar de la economía. Bukele y Trump se reunieron en Washington en julio de 2026, aunque el mandatario salvadoreño no declaró públicamente si planteó el tema.
El mensaje de Rubio del 15 de septiembre subraya la profundidad de una alianza construida en tiempo récord, pero deja sin respuesta la pregunta que más le importa a una parte significativa de la población salvadoreña que vive al norte del río Bravo.