El Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), acuñó tres términos, que eran obligados en las conversaciones, entrevistas, coloquios y juntaderas de los funcionarios y el propio presidente Luis Abinader.
“Gobierno del Cambio”, “Justicia Independiente” y “transparencia”, según el algoritmo, son las tres expresiones más “manoseadas” por funcionarios, desde medios hasta grandes del gobierno del PRM.
Hoy, lamentablemente, la población se ha dado cuenta que los tres fueron una falsa, pero que, por más de cinco años, se le introdujo en la cabeza de la gente y creían en ellas a ciegas.
Ahora sabemos que el término “Gobierno del Cambio” fue algo que comenzó a usarse y que nunca explicaron en qué consistía, pero que no había necesidad de dar explicaciones, tampoco sabían qué explicar.
El cambio se logró, claro, y hubo un gran cambio, pero llegó para joderle la vida a miles o millones de dominicanos.
Quien no diga que no hubo un cambio está equivocado, claro que hubo el cambio, pero no el anhelado por la mayoría, porque es natural que si una familia compra el arroz a RD$20.00 la libra y luego llega a RD$40.00 es evidente que hubo un cambio, pero para joderle la existencia.
Y sobre “Justicia Independiente”, otro término que hasta en el exterior ha sido expresado de forma despampanante, cuando aquí sucede todo lo contrario.
La pasada semana, la embajadora de los Estados Unidos en República Dominicana, Leah Francis Campos, desenmascaró la llamada “Justicia Independiente” enarbolada por el presidente Abinader y la mayoría de sus funcionarios.
Campos hizo público una queja que muchos decíamos y advertíamos, pero que pasaba de manera desapercibida, pero que sabíamos que la “Justicia Independiente” era un sofisma, una moda vendida a ineptos, ciegos adrede, que se enganchaban en la terminología por conveniencia.
Siempre, desde que comenzaron los procesos judiciales y las persecuciones, supimos que el apresamiento de exministros y el ex candidato presidencial del 2020, Gonzalo Castillo, quien había sacado más de tres millones 800 mil votos, había que “neutralizado”, si se quería continuar con la destrucción de República Dominicana, porque cuatro años de desgobierno no era suficiente.
El objetivo se logró, la “Justicia Independiente” hizo su papel, pero como una mentira, un engaño,
no se puede tener por tanto tiempo a flote, hoy las verdades han salida, pero cuidado, todavía no ha llegado el Karma.
En tanto, la “transparencia”, que todavía se usa y hasta podría tener cierta incidencia, solo es verdad cuando se expresa, porque en el gobierno lo menos que hay es eso.
Pero la transparencia no es solo que no se cumple, es que legaliza la falta de transparencia para cometer dolos, es que el Gobierno, es que el Congreso, dirigido por el mismo partido del cambio, PRM, han aprobado resoluciones, leyes promulgadas por el presidente Abinader, que lo menos que busca es transparentar los recursos del Estado, porque prefiere tener dinero lo antes posible, a como de lugar, para las elecciones del 2028.
Es poco o nada transparente, disponer una resolución donde los alcaldes, a través de los ayuntamientos puedan hacer grandes compras sin necesidad de ser auditados o sometidos a los tribunales, pero es poco o nada transparente, también, pagar una serie de obras, presuntamente realizadas, pero que el Estado no tiene ninguna constancia de que se hizo.
Solo con estos dos aspectos, el Gobierno del Cambio, se quema en la materia de transparencia, aunque todos sabemos cual es el objetivo final en esos dos aspectos.
Sobre “Gobierno del Cambio”, “Justicia Independiente” y “transparencia” no se a cuantos agarraron asando batata porque creyeron, pero a mí, y no es que sea el más inteligente, que tenga un grado de coeficiente muy elevado, les confieso que no, porque jamás creí, creo ni creeré en ninguno de los tres términos.
Aquí, en los últimos seis años de gobierno del PRM, jamás ha habido “Gobierno del Cambio” para bien de la población, “Justicia Independiente” y “transparencia”, y ha sido todo lo contrario a lo que se ha pretendido vender a la población desde el poder.