Recientemente, observé un panorama poco alentador, en las primeras horas de la mañana, y creo que, en nuestro país, hay cosas que deben volver a lo que eran antes, que hagan el papel para el que fueron creadas.
A las siete de la mañana una patrulla de la Dirección General de Transporte y Tránsito Terrestre (Digesett), recogiendo a los motociclistas como si fueran una amenaza nacional.
Nosotros constantemente criticamos el accionar de motociclistas, por la forma temeraria de manejar, pero los que salen antes de las 7:00 AM y después de esta hora de sus casas, son personas trabajadoras, en la mayoría de los casos, mensajeros de empresas.
En esa redada observé a dos patrullas motorizadas de la Digesett que actuaban como “avanzadas”, un camión de los que usa la Dirección General de Migración (DGM) para transportar a los extranjeros ilegales y una camioneta de la Policía Nacional.
Y lo malo no es que hagan las redadas, en caso de que estén buscando un objetivo específico, el caso es que como si se tratara de un atraco, despojan la motocicleta de su propietario y sin buscar documentos, sin pedir nada, lo montan en el camión, como si fuera un delincuente, y estoy seguro que algunos de los miembros de esas patrullas son más malhechor, más delincuente que el que llevan detenido.
Es un maltrato constante al hombre de trabajo, veo, en algunos casos, que se está empujando a hombres de trabajo a delinquir, porque en vez de protegerlos, son reprimidos.
Hemos visto en las redes sociales muchos casos, donde el motociclista es detenido, y sin mediar palabras, lo despojan de la motocicleta y se las llevan. No les preguntan si tiene documentos. El motorista no sabe las razones de por qué se lo llevan, ya que tienen sus papeles en orden.
Esa acción conlleva un gasto para un pobre hombre, un mensajero que no anda con un peso, pero que muchas veces, tampoco dejó nada para la comida de su casa.
Esa acción de la Digesett da impotencia, da rabia. Es el momento cuando a un hombre, sin importar lo armado que esté el agente o las agentes, se le olvida y puede pasar muchas desgracias, pero al parecer a las autoridades nada de eso le importa, solo la multa que debe pagar el pobre mensajero o empleado que no gana para comprar un vehículo de cuatro gomas y se le esconde al pago de pasajes con una motocicleta.
La Digesett, es convertida en recolectora de dinero, y no fue creada para eso. Fue creada para organizar el tránsito, para ayudar al conductor, para evitar que el chofer se meta en vía contraria por desconocimiento, pase el semáforo en rojo.
En fin, la Digesett fue creada para evitar que el conductor viole la ley de Tránsito, pero ahora es lo contrario, ahora se esconden y hasta te provocan para que violes la Ley, porque lo que les interesa es ponerte la multa.
Hemos visto denuncias de personas que tienen multas sin nunca haber tenido ni una bicicleta, pero lo peor es que hay que pagarla.
Una señora denunció en las redes sociales que una hija suya de 18 años, tiene una multa de la Digesett de cuando tenía dos años de nacida. Eso no es cuento, es verdad.
Tengo una sobrina que nunca manejó, más bien ni sabía, y ya de adulta, estudia medicina, se casa y se decide aprender a manejar y obtener su licencia de conducir, y cuando va a pagar los impuestos le dicen que tenía una multa desde cuando era una niña.
Mi sobrina, del coraje e ingenuidad que aún conservaba, se puso morada, y solo atendía a hacerme una pregunta. ¿Tío, y cómo es posible?
Entonces, esa falta de credibilidad de la Digesett debe ser atendida por sus funcionarios, porque nadie les cree cuando un ciudadano sin vehículo, que no reside en el país, aparece en el sistema hasta con 40 multas.
Ese es un cargo pasajero, como otros, pues hagan buena función, porque mañana, usted y los suyos, pueden ser tratados igual o peor a como ustedes tratan a la ciudadanía, que es posible que tengan más cualidades humanas que ustedes.