Santo Domingo.– El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, y el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, firmaron otro acuerdo de cooperación técnica con un aporte de US$480 mil de la FAO para impulsar la mecanización, fortalecer la sanidad agropecuaria y mejorar la respuesta ante los riesgos climáticos.
La iniciativa busca reducir costos y pérdidas, elevar la productividad y facilitar el acceso de pequeños y medianos productores a tecnologías y servicios agrícolas sostenibles.
El acuerdo fue suscrito en una reunión celebrada en la sede del Ministerio de Agricultura, como parte de la agenda oficial del director general de la FAO en el país.
El proyecto, denominado “Fortaleciendo capacidades de los sistemas agroalimentarios para mejorar la mecanización, sanidad agropecuaria y la resiliencia climática en la República Dominicana”, tiene prevista su ejecución desde el 25 de octubre de 2026 hasta el 24 de abril de 2028.
Uno de sus principales componentes será el fortalecimiento del Programa Nacional de Mecanización Agropecuaria (PRONAMEC), mediante modelos sostenibles de prestación de servicios, soluciones adaptadas a pequeños y medianos productores y una herramienta digital para organizar la demanda y programar el uso de maquinaria.
También contempla capacitación y evaluaciones en fincas piloto para medir los resultados en productividad, costos y tiempos de trabajo, así como orientar su ampliación a otros territorios.
En materia fitosanitaria, se desarrollará un mecanismo piloto de vigilancia activa y preinspección en origen, apoyado en drones, imágenes georreferenciadas, inspecciones y diagnóstico especializado, para detectar plagas y proteger el acceso a mercados.
Asimismo, se establecerán metodologías y herramientas digitales para evaluar daños y pérdidas por fenómenos climáticos.
Las metas incluyen capacitar a 40 extensionistas y técnicos en vigilancia fitosanitaria y a 45 funcionarios y técnicos en evaluación de daños, además de brindar asistencia a las ocho regionales agropecuarias para registrar información en SIDIAGRO.
Tras la firma, el director general de la FAO sostuvo que República Dominicana se encuentra ante un punto de inflexión histórico y llamó a convertir los avances frente al hambre en una plataforma para la prosperidad rural.
Planteó que la siguiente etapa debe ampliar las oportunidades económicas y mejorar la calidad de vida de las comunidades.
“Ahora tienen un logro histórico. Es un punto de inflexión, donde decidirán si abrirán una nueva era en su historia, para su gente, desde el hambre cero hacia una tierra o territorio de prosperidad”, dijo.
Qu Dongyu expresó que las demandas alimentarias han evolucionado, especialmente entre las nuevas generaciones, que requieren mayor diversidad, calidad y acceso a una oferta más amplia.
Abogó por nuevas políticas agrícolas y rurales que articulen al Ministerio de Agricultura con turismo, educación, industria y protección social, mediante una visión de largo plazo que permita dar continuidad a las iniciativas más allá de los ciclos gubernamentales.
El alto funcionario destacó la necesidad de fortalecer la innovación agrícola y conectar la investigación científica con los productores mediante centros de ciencia y tecnología, nuevas variedades de cultivos y sistemas de manejo integrado de plagas.
También propuso considerar un fondo especial para apoyar a pequeños agricultores en la adopción de estándares internacionales, así como iniciativas de marca país y exposiciones agrícolas que faciliten el acceso a tecnologías, maquinaria y mercados.
En tanto, Espaillat afirmó que esta cooperación debe traducirse en mejores condiciones para producir y mayores oportunidades para las familias rurales.
Reconoció a la FAO como el principal aliado técnico y estratégico del Ministerio y destacó que el acuerdo permitirá fortalecer el PRONAMEC con modelos de negocio viables, capacitación y servicios accesibles.
“Queremos que los pequeños y medianos productores puedan incorporar estos beneficios de manera sostenible”, expresó.
Además, resaltó, la importancia de proteger la producción mediante la vigilancia sanitaria, la bioseguridad y la prevención de riesgos, así como de impulsar la conservación de suelos y aguas y la modernización institucional mediante SIDIAGRO.
Espaillat destacó, también, que las iniciativas Mano de la Mano y FAO Villages contribuyen a vincular la producción local con las oportunidades del turismo en Cabo Rojo, Pedernales, y Punta Cana, La Altagracia, para generar ingresos y fortalecer las economías rurales.