Santo Domingo.– La Fuerza del Pueblo desmintió los datos presentados el lunes por el Ministerio de Interior y Policía y acusó al órgano rector de la seguridad de manipular las cifras para sostener un relato que la población no reconoce en su vida diaria.
“Otra vez, el Ministerio le miente al país. Pretende venderse a sí mismo unas cifras que nadie compra en las calles ni en los barrios. La gente está cansada de tantas mentiras y la inseguridad no se resuelve con cuentos de hadas ni con titulares”, afirmó Josefina Reynoso, secretaria de Seguridad Ciudadana de Fuerza del Pueblo.
Reynoso sostuvo que las cifras oficiales no resisten una revisión.
De acuerdo con los datos que maneja el Observatorio de Seguridad de la secretaría de Seguridad Ciudadana, el propio Gobierno manejó para 2025 tres tasas de homicidio distintas: 8.15 por cada 100,000 habitantes, según la Fuerza de Tarea Conjunta; 8.7, según CADSECI, y 7.79, según la Policía Nacional, y se validaron con instituciones internacionales que usan sus propios datos.
Dijo que la Policía registró 1,371 homicidios en 2025, pero la cifra que exhibe el Gobierno es de 951 “homicidios intencionales”, resultado de una metodología rediseñada ese mismo año, en la que se excluyen los intercambios, las muertes de extranjeros y otros casos.
Afirmó que el mismo desorden se observa en el control de armas, donde tres organismos reportan cinco cifras de decomiso que no coinciden entre sí.
“¿Cómo puede el Ministerio de Interior y Policía anunciar que la tasa bajó si ni siquiera se pone de acuerdo consigo mismo sobre cuántos dominicanos murieron?
Dijo que el mismo órgano diseña la medición y presenta los resultados, el dato termina sirviendo a la propaganda.
La dirigente advirtió que los agentes policiales y los destacamentos siguen siendo el gran desafío pendiente de la llamada reforma policial.
Destacó que más del 75% de los destacamentos no cuenta con computadoras para recibir denuncias y las cámaras de seguridad brillan por su ausencia.
“Si hablamos de tecnología, cerca del 93% de los policías no cuenta con cámaras corporales. Sería bueno recordarle a la ministra que evalúe cuántos policías tiene actualmente, ya que tiene un 76% pendiente para alcanzar su meta de 20 mil policías”, expresó la dirigente política opositora.
Reynoso expresó que el Plan Estratégico de Seguridad Integral presentado es la séptima propuesta del Gobierno en la materia.
“Con tantos ensayos y tantos fracasos, lo que tenemos hoy es un deterioro catastrófico de la seguridad ciudadana, que el pueblo dominicano paga a diario”, expresó.
Para la Fuerza del Pueblo, las calles reflejan la realidad y, una vez más, el Gobierno demuestra que, después de seis años, sigue reaccionando tarde a los hechos, cuando ya ocurrieron, en vez de anticiparse a ellos.
“Anuncios tenemos de sobra. Lo que sigue faltando es una estrategia que sostenga las acciones en el tiempo y las convierta en resultados que la gente note cuando abre su negocio o cuando regresa de noche a su casa”, agregó.
Reynoso explicó que varias de las medidas que el Gobierno presenta hoy reproducen los componentes del Plan de Seguridad Democrática, desarrollado durante los gobiernos del presidente Leonel Fernández, que trazó las bases de la seguridad en el país.
“Por eso somos referentes, por crear el primer plan de seguridad de la República Dominicana. Le recordamos al Ministerio que copiar medidas sueltas es fácil. Construir una estrategia exige otra cosa. El Plan de Seguridad Democrática fue, en su momento, una visión integral, en la que la prevención, la presencia territorial y la acción policial respondían a una misma coordinación institucional. Hoy el Gobierno toma piezas de aquel modelo y las deja sin la estrategia que les daba coherencia y continuidad”, señaló.
Reynoso afirmó que el PRM no tiene manera de justificar que, con seis años en el poder, el cuantioso gasto que no ha podido explicar siga respondiendo a cada crisis con un nuevo anuncio. “Ocupar las primeras planas de los periódicos no resuelve nada en materia de seguridad pública. Hay que saber qué problema se quiere resolver, dónde se interviene, quién responde, cuánto cuesta y cómo se miden los resultados. Cuando nada de eso existe, el anuncio termina ocupando el lugar de la política pública”.