Los efectos de la intoxicación por el metanol en el sistema nervioso

La ingesta de Metanol, incluso en pequeñas dosis, puede ser extremadamente tóxica y constituye un importante problema de salud pública en aquellos casos de ingesta de bebidas adulteradas.  

El Metanol es un alcohol tóxico, producto de la pirolisis de materia orgánica (madera) que está presente en disolventes, pinturas, limpiacristales y otros productos industriales.

La ingesta, es la forma más frecuente de exposición al metanol, bien de forma accidental, por intento de suicidio o por ingesta de bebidas adulteradas.

Son menos frecuentes otras formas de exposición como la aspiración o el contacto con la piel, generalmente en el ámbito laboral.

Por lo general, se producen intoxicaciones masivas por metanol debido al consumo de bebidas adulteradas procedentes de destilerías clandestinas que utilizan metanol como alternativa más barata al etanol.

Los cuadros de intoxicación por metanol son infrecuentes, pero son altamente letales.

En los casos de intoxicación aguda, la mortalidad oscila entre 20%-50% y en los casos no mortales, se describen múltiples secuelas neurológicas graves incluyendo la ceguera.

La intoxicación aguda por metanol, da lugar a cuadros clínicos graves con afectación del sistema nervioso central, metabólica, corazón, riñones y en los casos más severos, fracaso multiorgánico e incluso la muerte.

Los efectos del envenenamiento por metanol a nivel del sistema nervioso central y las vías visuales son muy bien conocidas.

A nivel neurológico, se produce depresión del sistema nervioso central, dolor de cabeza, visión borrosa y en los casos más graves, disminución del nivel de consciencia, convulsiones, necrosis de ganglios basales y cerebelo y en peor de los casos, muerte cerebral.

El daño de las vías visuales y el déficit visual severo o la ceguera permanente es la secuela más frecuente humanos.

Es necesario prestar atención a toda persona que, tras consumir alcohol en cualquier cantidad, presente dolor de cabeza, vómitos, sudoración profusa, visión borrosa y disminución del nivel de consciencia.

El manejo rápido de la intoxicación aguda es fundamental para disminuir la morbimortalidad y evitar secuelas neurológicas graves.

El principal objetivo es evitar la degradación del metanol a formaldehído y ácido fórmico, extraer el tóxico y neutralizar sus efectos metabólicos.

Las primeras horas son de vital importancia para evitar secuelas graves o el desenlace fatal.

Ante la duda, consulta a tu médico.