WASHINGTON.- Estados Unidos e Irán no mantienen actualmente negociaciones para poner fin a la guerra, ya que Washington se centra en ejercer presión económica sobre Teherán, pero todas las opciones siguen “sobre la mesa”, afirmó el jueves la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“El objetivo principal del presidente Trump ha sido y siempre será garantizar que Irán nunca pueda obtener un arma nuclear. Y punto. Por eso hemos llevado a cabo la Operación Epic Fury para destruir su ejército. Ahora tenemos la Operación Economic Outcast para destruir su economía”, dijo Leavitt en el programa Fox & Friends de Fox News.
“En estos momentos no hay negociaciones en curso, y esto seguirá así hasta que el presidente considere que quizá se sienten a la mesa de forma seria. Todavía no hemos visto eso”, añadió. “Por supuesto, él sigue manteniendo todas las opciones sobre la mesa, y el bloqueo naval también sigue en vigor”.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había advertido el lunes a los países que cortaran sus vínculos financieros con Irán o se enfrentarían a sanciones secundarias, como parte de lo que se había anunciado como el “Día D económico”.
Pero el Departamento del Tesoro no llegó a imponer realmente las sanciones.
El primer ministro de Qatar visitó Teherán el jueves en un intento por reactivar la diplomacia después de que Estados Unidos e Irán intercambiaran recriminaciones por la promesa de Washington de aumentar la presión económica, una medida que un funcionario iraní describió como “una guerra económica total”.
Un memorando de entendimiento de junio, concebido para allanar el camino hacia el fin de la guerra, ha quedado en el olvido. A Estados Unidos se le están agotando sus arsenales y el gobierno de Trump ha virado hacia presionar económicamente a Irán en lugar de lanzar más ataques.
Así como ha cambiado la forma de la guerra en el último medio año, también lo han hecho los objetivos del conflicto.
Uno de los objetivos principales ahora —reabrir el estrecho de Ormuz— no figuraba entre las metas originales de Trump. La vía marítima había sido una ruta vital de transporte por la que pasaba alrededor del 20% del petróleo mundial.
Pero Irán ahora lo usa como un punto de estrangulamiento para la economía global y la vía ha permanecido en gran medida cerrada, lo que ha elevado los precios del combustible y de los fertilizantes necesarios para las granjas y ha creado presión económica y política en Estados Unidos. El gobierno norteamericano ha tenido éxito táctico en sus objetivos de degradar las capacidades militares de Irán. Pero algunos de los otros objetivos que Trump expuso al inicio del conflicto siguen sin cumplirse —y otros han cambiado.