SANTO DOMINGO.– El partido Fuerza del Pueblo (FP), advirtió que el desvío de municiones de existencias militares y policiales dominicanas hacia bandas armadas haitianas, constituye una amenaza directa a la seguridad nacional y alertó sobre posibles vínculos o complicidades entre esas organizaciones criminales y sectores del Estado dominicano, lo que, según expresó, “vulnera los cimientos mismos del Estado”.
La advertencia del partido de oposición fue hecha a través de su Secretaría de Seguridad y Defensa, donde expresó su profunda alarma ante las revelaciones del informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití, identificado como S/2026/714 y fechado ocho de septiembre de 2026,
Según la declaración la declaración de Expertos de la ONU, el desvío de municiones dominicanas hacia grupos criminales haitianos, fue principalmente a la banda 400 Mawozo.
El mayor general retirado Napoleón Terrero Figueroa, vicesecretario de Seguridad y Defensa de Fuerza del Pueblo, hizo la advertencia en un encuentro con periodistas en la Casa del Pueblo Johnny Ventura.
Terrero Figueroa explicó que el documento, de 95 páginas y 22 anexos, hace referencia, particularmente en su anexo 18, a dos contratos para la compra de municiones suscritos en 2022 entre la empresa colombiana Industria Militar (Indumil) y el Ejército de República Dominicana.
Añadió que la investigación señala la presencia en territorio haitiano de cartuchos con las siglas ERD.
“Este gravísimo hecho no constituye un simple fallo administrativo; representa una amenaza directa y flagrante a la seguridad nacional”, sostuvo el oficial militar retirado.
Advirtió que la situación pone en riesgo la soberanía, la paz y la integridad territorial de República Dominicana.
Ante estos señalamientos, la FP exigió una investigación exhaustiva, independiente y transparente que permita establecer la cadena completa de custodia y la trazabilidad de las municiones, desde su origen hasta su destino final, identificar a todos los responsables y aplicar las sanciones previstas por la ley.
Asimismo, reclamó la “reestructuración absoluta” y el fortalecimiento de los mecanismos de trazabilidad, almacenamiento y control interno de pertrechos y municiones, con el propósito de erradicar cualquier espacio de corrupción.
Terrero Figueroa, también, solicitó una investigación de contrainteligencia para detectar y neutralizar posibles redes de infiltración o nexos ilícitos entre efectivos militares o policiales y bandas criminales extranjeras.
Como parte de sus exigencias, planteó una cooperación plena y proactiva con los organismos internacionales y con las autoridades haitianas y estadounidenses para interrumpir y desmantelar las redes transnacionales de tráfico.
Terrero Figueroa estuvo acompañado por vicesecretarios de Seguridad y Defensa y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Fuerza del Pueblo, entre ellos, oficiales retirados que ocuparon altas responsabilidades de mando en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Durante su carrera militar, el mayor general retirado Terrero Figueroa se desempeñó como director de Inteligencia del Ejército (G2), director del Centro de Información y Coordinación Conjunta (CICC) de la Dirección Nacional de Control de Drogas, director de la Policía Nacional Electoral y comandante de cinco brigadas del Ejército de República Dominicana.