Patrulla de la PN mata en Villa Canto, Hato Mayor, a Hipólito, acusado de asesinar oficial del Ejército de RD en Santo Domingo

San Pedro de Macorís. Fue abatido a tiros, un presunto reconocido delincuente, acusado de matar a un oficial del Ejército de República Dominicana, sumando cuatro, los malhechores fallecidos de manos de patrullas policiales.

José Alberto Almánzar (Hipólito), de 24 años, habría enfrentado a los agentes policiales que le daban seguimiento para apresarlo, en un hecho acontecido en el sector Villa Canto, municipio de Hato Mayor del Rey.

Antes, Ángel Julio Florentino (Cachiro), de 21 años, quien tenía un amplio historial delictivo, entre ellos, herida de bala ocasionada a un cabo de la Policía Nacional y a otro ciudadano, había caído en un supuesto enfrentamiento con la Policía Nacional.

Según los informes, Hipólito, tenía múltiples órdenes de arresto por la comisión de diferentes hechos delictivos.

José Alberto, con el sobre nombre de Hipólito, residía en el municipio de Los Alcarrizos, provincia Santo Domingo, y murió mientras recibía atenciones médicas en un centro de salud de Hato Mayor.

De acuerdo con el informe preliminar, Almánzar (Hipólito) era buscado mediante las órdenes de arresto No. 2024- TAUT- 00096, 2023- TAUT- 02007, 2024- TAUT- 00084 y la 2022- TAUT- 00994 por la comisión de diferentes hechos delictivos.

Además, era perseguido por la orden No. 2024- TAUT- 00907, del 17 de marzo pasado, por el homicidio del primer teniente del ERD, Ramón Valdez Pérez, en Santo Domingo Oeste.

Los agentes policiales adscritos a la subdirección regional de Investigación (Dicrim), división de Investigación del departamento de Hato Mayor y la división de Delitos Contra las Personas (Robo) y la Unidad Sensitiva de Rastreo G12 de la Policía Nacional, localizaron a Hipólito en Villa Canto, Hato Mayor.

El reporte establece que cuando los agentes le ordenaron detenerse y entregarse, en lugar de hacerlo, arremetió contra los agentes, quienes se vieron en la imperiosa necesidad de ripostar la agresión, ocasionándole las heridas que posteriormente le ocasionaron la muerte.

Tras el enfrentamiento, a Hipólito le fue ocupada la pistola marca ilegible, serie 5133, calibre 9mm, con una cápsula en la recámara, su cargador y seis cápsulas, la cual portaba sin ningún tipo de documentación y que utilizó para enfrentar a los policías actuantes.

El cadáver del apodado Hipólito fue remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), para los fines legales correspondientes.