El 18 de febrero será recordado, no por triunfo PRM en elecciones; sino de cómo se desmontó desde lancha a jeepeta más de mil kilos cocaína
El 18 de febrero quedará en la historia, por lo menos, en el municipio de Los Cocos, Enriquillo, provincia Barahona, no por los resultados de las elecciones municipales, no, tampoco por la tranquilidad ese día en la zona, pero sí, como varios hombres trasegaron varias pacas, al parecer de cocaína, a plena luz del día, desde una embarcación que acababa de llegar a la playa a una jeepeta que la esperaba.
El trasiego de las pacas, fue a la vista de todos, excepto de la Armada de República Dominicana (ARD), que está a menos de 500 metros, pero tampoco hubo ojos, en los chequeos militares apostados en toda la carretera hasta llegar a Santo Domingo, donde su presume estuvo el destino final de la mercancía.
Y lo peor del caso es que los días pasaron, varias personas, influyentes, inclusive, subieron el video a las redes sociales, cogió miles y miles de visitas, pero el Gobierno, pero mucho menos las autoridades de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), nunca dijeron “esta boca es mía”; se guardó un silencio sepulcral aterrador sobre ese caso, lo que significa que el propietario de la mercancía, es una persona bastante importante y como no, conocida.
Lo único que se nos dijo, desconocemos si es verdad o mentira, es que el caso se llevó, oigan a quien, al director regional de la DNCD en Barahona.
Pero se habla que ese cargamento fue de más de mil kilos de cocaína, y que los propietarios, pusieron a rodar en esa zona más de RD$20 millones, solo en el desmonte y las personas que “trabajaron”, para que las autoridades se quedaran “quietas”.
Entonces nosotros nos preguntamos, y cómo es posible que en un pueblo pequeño pasa algo, todo el mundo sabe lo que sucedió con nombres, cifras y apellidos, y las autoridades no.
Desde Barahona hasta Enriquillo, cualquier persona, común y corriente, conoce al dedillo todo lo relacionado al caso de esa droga el 18 de febrero, sin embargo, las autoridades policiales y militares, están mirando para otro lado, obligados o a propósito.
El Ministerio Público independiente, debe actuar, porque este caso, lo deben tener en sus manos la Embajada de los Estados Unidos en República Dominicana, que debe estar asombrada, de cómo esas personas cargaban los paquetes de cocaína desde la lancha, a la orilla del mar, hasta la jeepeta, estacionada esperando del otro lado, en tierra, para ser cargada como si fueran racimos de plátanos.
¿Y van a seguir jugando con la inteligencia de la gente?
Aquí se debe hacer una investigación para que caiga quien caiga, porque no es verdad que se desmontó ese cargamento de cocaína y las autoridades de la Armada de RD, apostada en las proximidades, no haya sabido nada.
Pero desde Barahona a Santo Domingo, hay cinco o más chequeos militares, y ¿cómo fue que esa jeepeta pasó con ese cargamento?
Hay muchas preguntas, pero necesitamos respuestas.