El Big Three de Tampa, compuesto por Yandy Díaz, Jonathan Aranda y Junior Caminero hizo explosión por primera vez en la serie y resultados fueron inminente
CLEVELAND –- En los días antes del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana el sábado en el Progressive Field, con los Rays abajo en la serie 1-2, el dirigente de Tampa Bay, Kevin Cash, expresó confianza en que el “Big Three” de su alineación — cubano Yandy Díaz, el mexicano Jonathan Aranda y el dominicano Junior Caminero – estaban por salir del bache, después de que batearan de 34-5 colectivamente en los primeros tres choques ante Cleveland.
Cuando los tres fueron retirados en la primera entrada el sábado, no había indicios de que fueran a dar un giro. Sin embargo, desde la tercera entrada, cuando los Rays anotaron la primera de sus siete carreras en una victoria por 7-3 sobre los Guardianes, todo eso cambió. Entre los tres, batearon de 14-6 con tres extrabases – incluyendo un jonrón de dos carreras de Díaz – y cinco empujadas.
Era cuestión de tiempo para que todos diéramos el clic de nuevo”, dijo Aranda.
Y sí, se vio ese “clic”. El aporte del “Big Three” fue el siguiente:
–Aranda, de 4-3 con dos anotadas y dos impulsadas, después de batear de 11-0 en los primeros tres choques de la serie
–Caminero, de 5-1 con un doble productor, además de un batazo de 110.7 millas por hora y 410 pies que fue out gracias a una gran atrapada de Petey Halpin
–Y Díaz, de 5-2 con un doble, un cuadrangular, dos anotadas y dos empujadas
“Muchos turnos buenos”, comentó Cash. “Muchos batazos duros. Contento de ver a Junior dando (esos batazos). Aranda dio la cara en grande para nosotros y Yandy al final con un jonrón de dos carreras”.
• Freddy Peralta vuelve a cumplir por los Rays… ¡como relevista!
Díaz, Aranda y Caminero no fueron los únicos latinos que aportaron en grande para los Rays. El abridor del partido por Tampa Bay, el cubano-estadounidense Nick Martínez, se vio enorme con 5.1 entradas de apenas dos hits, una carrera, tres ponches y dos bases por bolas. Siendo ahora una especie de carta de triunfo contra los Guardianes – tiene ahora récord de 3-0 con efectividad de 0.49 en tres presentaciones y 18.1 innings de una sola anotación ante Cleveland entre la campaña regular y los playoffs – el miamense se recuperó de una carrera permitida en el primer capítulo para dominar el resto de camino.
“Obviamente, un gran ambiente”, dijo Martínez, quien ahora ha permitido tres carreras en exactamente 9.0 episodios de la presente postemporada. “Sabía que iba a ser una lucha. Ellos son un equipo que no se da por vencido. Nosotros también somos un equipo que no se rinde”.
“Hizo un gran trabajo”, agregó Cash. “Tenemos toda la confianza del mundo en Nick. Él siempre va a salir y hacer lo suyo”.
Además de Martínez, el dominicano Freddy Peralta tuvo una presentación crucial por los Rays, ahora en relevo. Cuatro días después de frenar a los Guardianes como abridor con 6.0 ceros en el Juego 2 de esta serie en el Tropicana Field, el derecho sacó dos outs bien importantes en la sexta entrada para preservar en ese momento una ventaja de 2-1.
“Muy agradecido de que él llegara y apagara la amenaza para mí”, manifestó Martínez acerca de Peralta. “Fue un inning enorme”.
Ahora con la serie empatada 2-2, el Juego 5 programado para el domingo y una garantía de que los Rays volverán a casa por lo menos para un Juego 6 el lunes, puede respirar Tampa Bay al saber que evitó un hoyo de 1-3 en estas hostilidades.
Y claro, el hecho del trío latinoamericano en el tope del lineup por fin dar la cara hace que la situación se vea más alentadora.
“Cayó en un buen momento, empatamos la serie”, dijo Aranda. “Pudieron hacer el trabajo los que necesitan conectar la bola y ponerla en juego. Ojalá podamos seguir.
“Me siento muy confiado en lo que podamos hacer en los días siguientes”.