El desarrollador Frank Valenzuela pide presidente Abinader poner corazón en Manzanillo e impulse construcción proyecto ecoturístico Front Park Bahía con estudios hechos desde el 2022
Manzanillo, Montecristi. El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER), solicitó al presidente Luis Abinader para que “ponga el corazón en Manzanillo” e impulse la ejecución del proyecto ecoturístico FrontPark Bahía Manzanillo.
La propuesta, según Frank Valenzuela en un documento enviado a la dirección de www.armariolibre.com.do, desde Montecristi, explicó que busca transformar el frente costero de la playa Los Coquitos en un modelo de desarrollo sostenible, resiliencia climática y cohesión social.
Afirmó que se trata de una iniciativa con impacto directo en la vida de miles de habitantes del noroccidente dominicano.
Valenzuela, presidente de CEBAMDER, organización ciudadana, recordó al mandatario que en el mes de julio del año 2022 tuvo el honor de recibir a una comisión del Consejo de Desarrollo del municipio Pepillo Salcedo.
Recordó que, en esa reunión, el presidente Abinader enfatizó que playa Los Coquitos iba a ser intervenida por el Ministerio de Turismo para transformarla y ponerla al servicio de la comunidad.
Acto seguido, Valenzuela agregó que, tras ese compromiso, el Ministerio de Turismo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya han estructurado un modelo de parque costero sustentable, un proyecto listo para ser implementado y hoy solo falta convertirlo en realidad.
Valenzuela destacó que el objetivo principal del FrontPark es dignificar el frente costero de Manzanillo, integrando infraestructura ambientalmente responsable, la regeneración urbana y ambiental de 1.4 kilómetros del litoral costero y creando un espacio público de altísima calidad para más de 3 mil 400 residentes y futuros visitantes.
“Busca convertir un área degradada en un espacio de oportunidades para el turismo ecológico, la cultura y la inclusión social. Es una respuesta concreta al deterioro del litoral y al desorden urbano acumulado”, manifestó Valenzuela.
Las metas, afirmó, son incluir la restauración de las dunas costeras, la construcción de un muelle recreativo y la creación de espacios para niños, familias y actividades culturales.
Dijo que se prioriza una arquitectura verde, resiliente y baja en emisiones.
Valenzuela explicó que el proyecto aspira a impactar a más de 3 mil 400 habitantes directos y consolidar a Manzanillo como un referente de planificación urbana, donde la visión es lograr un crecimiento que proteja su entorno único.
Según el preocupado por el desarrollo de Montecristi, el diseño contempla un primer tramo con un muelle ecoturístico para pequeñas embarcaciones y un segundo tramo familiar con un parque infantil construido con materiales naturales y aulas ambientales al aire libre.
Mientras el tercer tramo, el «Corazón Ecoturístico», albergaría los principales servicios, una torre mirador y una laguna para la gestión de aguas pluviales, para concluir con el «Aula Ambiental El Puerto», que será un centro educativo sobre cambio climático con un diseño de vanguardia.
Valenzuela expresó que esa intervención estratégica busca consolidar un modelo de desarrollo que equilibre la inminente expansión industrial y portuaria con la cohesión social y la protección del valioso ecosistema de la bahía.
Explicó que el proyecto no solo responde a un anhelo comunitario, sino que también se alinea con las metas nacionales de desarrollo territorial equilibrado y adaptación climática, además, de que ejecución sentaría un precedente de planificación urbana sensible al entorno natural y a las necesidades de su gente.
El presidente del centro informó que el costo estimado del proyecto asciende a US$1 millón 497 mil 858, una inversión viable considerando su impacto urbano, ecológico y económico.
Valenzuela precisó que el plan fue formulado con estudios técnicos del BID, estimaciones de mantenimiento y fases de ejecución claras.
Dijo que el análisis costo-beneficio hecho por el BID demuestra una alta rentabilidad social, y en comparación con proyectos similares, representa una intervención estratégica con retorno garantizado.
Según su afirmación, este modelo de parque lineal puede ser replicado en otras zonas costeras del país donde la presión turística y ambiental exige soluciones sostenibles.
Afirmó que el FrontPark representa un cambio de paradigma en el uso del litoral, que sustituye el abandono por planificación, el desorden por diseño funcional y el deterioro ambiental por regeneración.
Valenzuela destacó que el proyecto es un ejemplo de cómo se puede construir futuro con visión ecológica, con una inversión en resiliencia, no en cemento.