Las ineptitudes y falta de conocimiento de Milagros Germán la “Diva”, la poner entre la espada y la pared como vocera de Luis Abinader
En los últimos períodos de gobiernos, los presidentes de la República Dominicana han tenido pésimos voceros desde el Palacio Nacional: unos por ser arrogantes, prepotentes y ajenos a ser periodista, y otros, debido, a la falta de conocimientos, a ineptitudes.
Y todo lo que ocurre en Palacio Nacional, con los voceros, se debe a que no son profesionales de la carrera que va más acorde con el puesto que ocupan.
Roberto Rodríguez Marchena, un extraordinario vocero del presidente Danilo Medina, buenas relaciones con los ricos, propietarios de medios de comunicación, pero desvirtuó el cargo, destruyendo a los periodistas serios de la República Dominicana, y apandillándose con grupos de comunicadores, que nada sabían de como se hace una nota.
Rodríguez Marchena no es periodista, y a pesar de ser uno de los peores directores de la Dirección de Prensa del Palacio Nacional, hoy, ante la debacle de Milagros Germán, resurge como un monstruo de la comunicación, y nos recuerda el refrán de que “un tuerto en un mundo se ciego, es un rey”.
Rodríguez Marchena, mercadólogo de profesión, es un hombre ducho, inteligente, que te trata cualquier tema sin mucho esfuerzo, asiduo de la lectura y la investigación, es un profesional inteligente.
En cambio, Milagros Germán, una comunicadora de vasta experiencia al frente de la pantalla chica, una ex miss reina, y una asidua lectora, pero de redes sociales.
En los pocos meses que lleva Milagros Germán como vocera de Gobierno, ha metido varias veces la pata, pero por falta de conocimiento.
La Diva, Milagros Germán, ha demostrado que el puesto le ha quedado grande, pero no porque no sepa comunicar, le ha quedado grande por inepta, por carente de conocimiento de las intríngulis del jefe de Estado.
El vocero del presidente de la República, debe conocer todos los temas que maneja el jefe de Estado, pero si por una u otra razón se queda corto entre preguntas y respuestas, debe tener la suficiente capacidad para saber salir de un momento de “apuros”, lo que no logró la Diva en un encuentro con periodistas en el Palacio Nacional.
Zapatero a su zapato, reza un viejo refrán, por lo que no se puede esperar que la Diva haga un buen trabajo, a menos que por los próximos meses se dedique a estudiar los temas de Gobierno para no volver a hacer el ridículo en un encuentro con periodistas.
Desde la salida de Rafael Núñez, vocero del expresidente Leonel Fernández, el Palacio Nacional adolece de un buen vocero, pero, sobre todo, porque ninguno de los que lo han sucedido, es periodista.