Leonel propone establecer mecanismo de registro automático y gratis para hijos de dominicanos nacidos en el exterior para eliminar trabas burocráticas y costos
NUEVA JERSEY, ESTADOS UNIDOS.– El presidente de la Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, propuso establecer un mecanismo de registro automático y gratuito para los hijos de dominicanos nacidos en el exterior, con el propósito de eliminar las trabas burocráticas y los costos que actualmente dificultan el ejercicio efectivo de su derecho constitucional a la nacionalidad dominicana.
Fernández presentó la propuesta ante cientos de dominicanos durante un acto de juramentación de nuevos miembros de la Fuerza del Pueblo celebrado en Nueva Jersey, donde abordó los derechos de la diáspora y, de manera particular, la situación de las nuevas generaciones nacidas en Estados Unidos de padre o madre dominicanos.
La propuesta se suma a la posición asumida por Fernández en defensa de los derechos políticos de votar, de los dominicanos residentes fuera del país.
Al abordar ahora el tema de la nacionalidad, Fernández recordó la importancia que tuvo para la diáspora el reconocimiento de la doble nacionalidad, que permitió a miles de dominicanos adquirir la ciudadanía de los países donde residen sin perder su condición de ciudadanos dominicanos.
“Logramos que efectivamente se estableciera la doble nacionalidad, que la persona que adoptase la nacionalidad de los Estados Unidos permanecía como ciudadano dominicano”, expresó Fernández.
El expresidente de la República, destacó que esa conquista permitió a los dominicanos adquirir nuevos derechos en Estados Unidos, incluido el derecho al voto, mientras preservaban sus derechos en República Dominicana.
“Fue un logro fruto del diálogo, de la conversación, y eso no puede tener marcha atrás; los dominicanos pueden tener doble nacionalidad”, enfatizó.
Fernández centró entonces su propuesta en los hijos de esa diáspora, muchos de los cuales nacen en territorio estadounidense y tienen derecho a la nacionalidad dominicana por ser descendientes de padre o madre dominicanos.
Explicó que el ordenamiento constitucional dominicano se fundamenta en este caso en el principio del ius sanguinis o derecho de sangre.
Por esa razón, sostuvo que una persona nacida en Estados Unidos de padres dominicanos puede ser estadounidense por haber nacido en territorio norteamericano y, al mismo tiempo, dominicana por su ascendencia.
“El que nace en territorio de los Estados Unidos de padres dominicanos es dominicano de pleno derecho”, afirmó Fernández, quien cuestionó que el reconocimiento práctico de esa condición esté sujeto actualmente a procedimientos que definió como “tediosos, largos y costosos”.
A su juicio, esa situación provoca que algunos padres desistan de realizar los trámites correspondientes y que jóvenes que constitucionalmente tienen derecho a la nacionalidad dominicana no sean registrados oportunamente.
Frente a esa realidad, Fernández planteó simplificar el procedimiento y otorgar un papel directo a la Junta Central Electoral (JCE) y a las oficinas consulares dominicanas para garantizar el reconocimiento de ese derecho.
“Entonces la propuesta nuestra va a ser que el que nace en territorio de los Estados Unidos de padres dominicanos, si es de pleno derecho, la Junta Central Electoral a través del consulado tiene que declararlo inmediatamente, sin costo alguno, como dominicano”, planteó.
Fernández agregó que, una vez alcanzada la mayoría de edad, correspondería al joven decidir libremente sobre su nacionalidad.
“Cuando llegue a los 18 años, él tiene el derecho a decidir si quiere las dos nacionalidades o quiere una sola. Tiene su derecho, pero con motivo del nacimiento ya es efectivamente dominicano”, explicó.
Un derecho reconocido en la Constitución
La propuesta planteada por Fernández encuentra sustento en la Constitución dominicana.
El artículo 18 reconoce como dominicanos a “los nacidos en el extranjero, de padre o madre dominicanos, no obstante haber adquirido, por el lugar de nacimiento, una nacionalidad distinta a la de sus padres”.
La Carta Magna también reconoce expresamente la doble nacionalidad y establece que la adquisición de otra ciudadanía no implica la pérdida de la dominicana.
La Constitución proclamada en 2010, producto de la reforma constitucional impulsada durante la Presidencia de Fernández, amplió además el tratamiento constitucional de los derechos fundamentales y estableció un mandato específico respecto de los dominicanos residentes fuera del territorio nacional: que los poderes públicos desarrollen políticas para conservar y fortalecer los vínculos de la nación con sus ciudadanos en el exterior.