Luego de barrer a los Marlins de Miami el fin de semana, los Mets sueñan en conseguir uno de los últimos lugares para llegar a octubre

NUEVA YORK — Hace una semana, la temporada de los Mets llegó al primer tercio completado. Eso es importante señalar. Para varios ejecutivos de equipos de Grandes Ligas, el primer tercio de la campaña es para evaluar.

El segundo tercio es para tomar acción. El último tercio es para acelerar hacia la meta.

Sin embargo, en años recientes, especialmente desde que el formato de la postemporada de MLB se expandió a seis equipos en cada liga en el 2022, el orden de los eventos tuvo que moverse un poco más tarde.

Con tantos clubes creyendo que tienen posibilidades, incluso relativamente tarde en la campaña, los equipos al borde se han tomado más tiempo para determinar si son verdaderos contendientes.

La semana pasada, durante una rueda de prensa que se realiza regularmente, el presidente de operaciones de béisbol David Stearns declaró que todavía no ha visto ningún suceso notable en el mercado de cambios y no espera que las cosas comiencen a encenderse sino hasta la segunda mitad de julio.

Y eso, para los Mets, debería ser algo bueno. Si la Fecha Límite de Cambios fuera hoy, los Mets podrían lógicamente estar inclinados a vender.

En vez de eso, tienen seis semanas más para evaluar su roster.

Posiblemente a estas alturas, el equipo de Queens no merece ninguna clase de beneficio de la duda.

Al final, han pasado la mayor parte de su temporada dentro o cerca del sótano de la Liga Nacional. Y aunque las lesiones han causado un impacto, varios de los problemas de Nueva York han sido generados por cuenta propia.

Lo mejor que tienen a su favor es que el formato moderno de playoffs de MLB presenta la oportunidad para reivindicarse.

Desde esa expansión del 2022, el último equipo de la clasificación a la postemporada en cada liga ha promediado apenas 86 victorias.

Los Mets, con marca de 26-33, necesitarían jugar para un promedio de ganados y perdidos de .592 el resto del camino para alcanzar dicha marca.

No es exactamente una cifra inalcanzable (incluso si, con el fin de comparación, el equipo neoyorquino apenas produjo un porcentaje de victorias de .571 durante un muy mejorado mes de mayo).

Parte de la caballería regresaría pronto, que sería de ayuda.

De manera más notable, el dominicano Jorge Polanco ha jugado tres partidos de rehabilitación con Doble-A Binghamton (consiguiendo una línea ofensiva de .400/.571/1.000), el venezolano Francisco Álvarez debería comenzar una asignación de rehabilitación en las Ligas Menores esta semana, más el puertorriqueño Francisco Lindor también ha iniciado actividades de béisbol y podría regresar antes de que termine el mes.

Kodai Senga, si vale destacar, ya lleva dos aperturas en su propia asignación de rehabilitación.

Los Mets que se encuentran actualmente en salud necesitarán jugar mejor también, y Stearns, para su crédito, se ha inclinado a no ser excesivamente optimista cuando se habla de estas situaciones.

El directivo sabe mejor que cualquiera lo tanto que su conjunto no ha cumplido con las expectativas.

Entiende que necesitarán ganar de manera mucho más consistente para evitar convertirse en vendedores en la Fecha Límite.

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“No hemos pasado por un buen año hasta ahora, no cabe duda”, reconoció Stearns. “No estamos donde pensábamos que estaríamos. Nos hemos hundido en un hueco. No es un agujero insalvable, pero definitivamente es un agujero. Y debemos jugar un béisbol mucho mejor para hacer lo que nos fijamos este año».

Olvídense de cualquier comparación con los Mets del “OMG” del 2024. Ese era un equipo diferente con jugadores diferentes, problemas diferentes y soluciones diferentes. Estos Mets solo necesitan seguir haciendo lo que hicieron durante el fin de semana, cuando barrieron a los Marlins detrás de sus tres mejores abridores, produciendo un ataque ofensivo consistente a lo largo de una serie completa por primera vez en varias semanas.

El grado de dificultad se elevará esta semana, cuando la escuadra de Queens viaje a la Costa Oeste por última vez este año para medirse a los Marineros, que cuentan con gran pitcheo, en medio de un exigente ambiente ofensivo en Seattle, también como a los siempre difíciles Padres en San Diego.

Perder de cuatro a seis en esa gira solo aumentaría los llamados para una liquidación en la Fecha Límite, que podría llegar a incluir a futuros agentes libres como Clay Holmes y el quisqueyano Freddy Peralta, pero como indicó Stearns: “No hemos llegado ahí todavía. Tenemos tiempo, entonces no hemos llegado a ese punto todavía”.

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