Nueva jornada de protesta pone a prueba al Gobierno y sindicatos en Francia
El pulso entre el Gobierno y los sindicatos franceses por la reforma de las pensiones entra este martes en una nueva fase con otra jornada de huelgas y manifestaciones nacionales.
La jornada, la tercera desde el 5 de diciembre, pondrá a prueba la capacidad de movilización de los contrarios a la reforma, así como la paciencia de los franceses con los paros en el transporte público.
También permitirá al presidente, Emmanuel Macron, evaluar el margen de maniobra para desactivar la crisis antes de las fiestas navideñas.
Por primera vez se suma a la protesta el principal sindicato de Francia, el moderado CFDT.
En la primera manifestación nacional, hace trece días, 806.000 salieron a las calles de las principales ciudades de Francia, según el Ministerio del Interior.
En la segunda, el 10 de diciembre, fueron muchas menos: 339.000. La presencia de la CFDT, aunque con una cabecera separada, es la principal novedad de la tercera convocatoria.
También se distingue de las anteriores porque ahora la movilización ya no es preventiva, como al inicio, cuando no se conocía el contenido exacto de la reforma.
Desde el pasado miércoles, ya se conocen los detalles del plan. El interrogante es si esta circunstancia hará aumentar el número de manifestantes o no.