Otilio Agramonte y Antonio Martínez, dos íconos de la locución que se adueñan sábado y domingo de Palma FM en Barahona

Barahona.- Los veteranos locutores, Otilio Agramonte y Antonio Martínez, dos viejebos que se han convertido en los hisopos, los fines de semana a través de Palma FM, con una programación absoluta de merengues clásicos, se confiesan respeto, admiración y profesionalidad.

La complicidad de los dos veteranos es tan alta, que pareciera que uno es el fan número uno del otro, por lo que, en una escala del uno al diez, Otilio le otorga la máxima puntuación a Antonio y Martínez entre un nueve a un diez a Agramonte.

Otilio comienza su faena los sábados a las 9:00 de la mañana hasta las 12:00 del mediodía, mientras Antonio, comparte el mismo horario, pero el domingo.

Lo espectacular de estos dos verdugos de la comunicación hablada, es que además de colocar una música exquisita, son de poco hablar, y cuando lo hacen, educan, porque de sus labios, jamás se escuchará una mala palabra o una palabra obscena, una moda en las radioemisoras del día de hoy.

Otilio viene de hacer radio en los años 70s y 80s, cuando sintonizar a Radio Barahona AM, en cualquier lugar de la región, era un privilegio, con buena música y una programación que te obligaba a escucharla los siete días de la semana.

Luego, se involucró en las ventas de Empresas Radiofónicas y salió de las ondas hertzianas, con una ausencia de 30 años, para regresar y como el buen vino, mantener el mismo metal de voz y hacer sinergia con la juventud y con muchachos que se perdieron de la grandeza de aquellos tiempos.

Antonio Martínez es más joven de edad y en la radio, pero su potente voz, educada, impactante y agradable para los oídos, se convirtió en el pasado en uno de los locutores preferidos para los apasionados de la locución.

En aquellos tiempos, muchos se preguntaban que no entendían las razones por las cuales, un profesional de la locución del calibre de Martínez, se quedaba en Barahona y no emigraba, como otros, a competir con los grandes en Santo Domingo.

Martínez, al igual que Agramonte se retira de la radio, aunque por motivos diferentes, y como lo bueno Dios lo junta, fue Otilio que convenció a Antonio de que regrese, hace poco más de dos años y hoy se disputan la audiencia de sábado y domingo, mismo horario, Palma FM, en la misma emisora.

Otilio y Antonio se profesan una amistad inconmensurable, sin envidia, rencor, respeto y agradecimiento mutuo, difícil de encontrar en estos tiempos.

Martínez permaneció 20 años fuera de la radio, dedicado a sus asuntos personales, pero afirma que en dos años y meses que tiene en esta nueva etapa, se siente “más que complacido”.

En tanto, Agramonte, estuvo 30 años fuera de la radio, por lo que, entre los dos veteranos, por 50 años los oyentes se perdieron de sus buenas animaciones.

Otilio confiesa que cuando el presidente de Empresas Radiofónicas, Roberto Lama, le propone que se dedique a las ventas, no quería salir de la radio, pero acepta la recomendación del “jefe”.

“Nosotros estamos compitiendo con la juventud. Hay muchos jóvenes que nos siguen porque se identifican con esta música”, precisan Otilio y Antonio en un trabajo especial para Armario Libre (impreso).

Martínez afirma que, en su espacio de los domingos, arrastra su público de los años 80s y 90s, y ahora lo mezcla con la juventud que le gusta la buena música.

“La radio antes se limitaba a la región, lo que no sucede ahora, y si el transmisor era bueno, nos escuchábamos en el interior de la provincia, las antenas se colocaban cerca del mar, pero ahora no, ahora con la internet es todo más fácil llegar a diferentes partes del mundo”, explica Otilio.

La programación de Otilio y Martínez se nutre de música de los años 70s y hasta el dos mil, y definen la penetración de bestial, tomando en cuenta las solicitudes de temas y felicitaciones de los oyentes.

“A mí me gusta ser sincero, Antonio Martínez tiene mayor audiencia que yo, porque el sábado la gente trabaja hasta el mediodía, pero el domingo, Antonio es un escándalo, yo sé que él es tecnológico, pero es un escándalo, y eso me llena de satisfacción, porque yo soy quien motiva a Antonio para que vuelva a la radio”, precisa Otilio, con la humildad que le caracteriza.

En tanto, Martínez definió como una ventaja para los dos en estos nuevos tiempos, y es que las voces las mantienen intactas, a pesar del tiempo.

“Yo escucho a Otilio y oigo la voz de Otilio intacta, retirarse de la radio, tú regresar 30 años después y mantener esa voz igual que antes es una bendición, porque hay muchos jóvenes que hoy no tienen sus voces igual que cinco años atrás”, precisa Martínez, quien afirma que de eso tiene mucho que ver con el estilo de vida de Agramonte.

Los dos veteranos respaldaron hasta trabajar en otros horarios en Empresas Radiofónicas, colocando el mismo tipo de música, si se lo pidiera Roberto Lama.

“Nosotros tenemos que adaptarnos a los tiempos y a lo que nos pongan a hacer. Yo reconozco que Antonio tiene otras ocupaciones, pero si nos solicitaran para otro horario, aceptaríamos con mucho gusto”, precisaron, en agradecimiento a la familia Lama, propietarios de Empresas Radiofónicas.

Dijeron que a Roberto Lama no les fallan, que “exige, pero da, es muy correcto, por el libro, pero responde a la hora de”.

“Sí, positivo, hay que ser agradecido, el ingeniero Lama, lo que él pida. Amor con amor se paga”, respondieron Otilio y Antonio, al preguntarle si Roberto Lama les propusiera trabajar los cinco días de la semana, de 7:00 a 10:00 de la noche, dividiéndose los cinco días.

Luego de una entrevista en chercha, amena, bajo risas, anécdotas y sin presión, el equipo de Armario Libre, les hizo dos preguntas a los dos veteranos, pero separados para evitar igualdad en las respuestas.

“Preparación, leer mucho, los medios de comunicación, si tú no estás preparado, si no tomas un libro, olvídate, en el mañana tú vas a fracasar”, advirtió Martínez a los nuevos locutores.

Dijo que el vocabulario del locutor de hoy tiene expresiones muy cortas, con una animación de “mami, tú me gustas, yo te quiero”, pero ese mismo locutor, “si tú le vas a hacer una entrevista, te volvería con la misma palabrería”.

En tanto, Agramonte, recomendaría a los nuevos profesionales de la locución “mejorar un poco el léxico, el vocabulario y que traten de llevar una vida normal, como Dios manda, como manda la sociedad, porque se está viviendo en tiempos de muchas situaciones negativas”.

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