Spotify rompe con ICE, se acabaron los anuncios de reclutamiento luego de protestas por diversas vías
Santo Domingo.- El silencio tras una canción en Spotify suele ser para publicidad de champú o bancos, pero algo cambió de golpe.
Ese anuncio que prometía 50.000 dólares por unirse a las filas del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) ha desaparecido del radar. No es un error de carga ni un ajuste de tu algoritmo personal. Es un movimiento definitivo.
Spotify ha confirmado oficialmente que ya no emite publicidad de reclutamiento para el ICE.
La noticia llega en un clima de tensión máxima, justo después de que un agente de dicha agencia disparara mortalmente a Renee Good en Minneapolis.
Sin embargo, desde la plataforma sueca han salido rápido a matizar los tiempos: aseguran que la campaña terminó técnicamente a finales de 2025.
El rastro del dinero: ¿Por qué Spotify aceptó al ICE?
La polémica no es nueva, pero el contexto actual la ha vuelto radiactiva.
En octubre pasado, los usuarios del plan gratuito empezaron a reportar cuñas publicitarias que pedían “unirse a la misión de proteger a Estados Unidos”.
El contraste entre una playlist de reggaetón o indie y la voz institucional del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) generó un rechazo inmediato en redes sociales.
Lo curioso es que, comparado con otros gigantes de Silicon Valley, lo que Spotify recibió fue calderilla.
Mientras que Rolling Stone reportó que Google y YouTube ingresaron tres millones de dólares por campañas similares, y Meta (Facebook e Instagram) se embolsó 2,8 millones, Spotify apenas facturó 74 mil dólares, un precio demasiado bajo para el incendio reputacional que se le vino encima.
¿Valía la pena arriesgar la base de usuarios por una cifra tan pequeña?
Según el trabajo de Henry Ramírez, las discográficas y los propios artistas no tardaron en presionar.
Muchos sellos independientes exigieron la retirada inmediata de los spots, calificándolos de incompatibles con los valores de la comunidad creativa.
Entre políticas de uso y la presión de los usuarios
En su momento, la respuesta de la compañía fue gélida y puramente técnica.
Spotify se limitó a decir que los anuncios no violaban sus políticas y que el usuario tenía el botón de “pulgar arriba o abajo” para filtrar sus preferencias.
Básicamente, trataron una campaña de reclutamiento federal como si fuera un anuncio de una marca de refrescos que no te gusta.
Escrito por Henry Ramírez