BALTIMORE — Momentos después de que los aficionados de los Orioles recibieran de vuelta a Adley Rutschman con una sonora ovación, el receptor convocado al Juego de Estrellas anunció con autoridad su regreso a la alineación de los Medias Rojas, al conectar un jonrón solitario hacia el jardín derecho.
Y por si fuera poco, Rutschman agregó un segundo cuadrangular solitario hacia el jardín derecho-central en su tercer turno de la noche, en la parte alta del sexto inning.
Más adelante en el juego surgieron otros héroes, con Nick Sogard a la cabeza. El infielder, que viene destacándose rápidamente, disparó un vuelacercas de dos carreras para romper el empate con dos outs ante el derecho cubano Yennier Canó en el octavo episodio, impulsando a los Medias Rojas a una victoria por 6-5 en el primer encuentro de una serie de cuatro juegos en Camden Yards.
Eli White, quien abrió en el jardín central en lugar del lesionado Ceddanne Rafaela (molestias en el cuádriceps derecho), conectó un doble hacia el jardín derecho con dos outs en la séptima entrada. Isiah Kiner-Falefa pegó un batazo suave por la línea del jardín derecho para un sencillo impulsor que empató el juego.
Pero la historia, claramente, fue Rutschman, la primera selección general de los Orioles en el Draft del 2019.
Después de esos dos poderosos swings, era difícil creer que su salud hubiera sido motivo de preocupación en los últimos días. Una hiperextensión en el codo derecho lo obligó a perderse dos juegos en Miami la semana pasada.
Aunque el bateador ambidiestro regresó para disputar tres juegos en el Yankee Stadium el fin de semana pasado, la reaparición de algunas molestias lo dejó fuera de la alineación durante toda la serie de los Medias Rojas contra los Marineros en el Fenway Park, disputada de lunes a miércoles.
Pero el regreso de Rutschman el jueves, justo cuando se cumplía un mes de su cambio de los Orioles a los Medias Rojas, llegó en el momento oportuno.
Bateando a la zurda, Rutschman castigó un cambio en cuenta de 1-1 del abridor de los Orioles, Brandon Young, con un batazo que recorrió una distancia proyectada por Statcast de 377 pies hacia el jardín derecho. Habría sido jonrón en 26 de los 30 estadios de MLB.
Para su segundo cuadrangular, con el que consiguió su segundo juego de múltiples jonrones de la temporada (el anterior había sido contra los Medias Rojas en Camden Yards el 24 de abril), Rutschman trituró una sinker al primer pitcheo de Young, con una velocidad de salida de 103.6 mph y una distancia proyectada de 389 pies. Ese batazo habría salido de todos los estadios de MLB.
Los dos vuelacercas de Rutschman fueron los únicos dos hits de los Medias Rojas en los primeros seis innings. Pero, como ha ocurrido muchas veces este verano, Boston respondió a la hora buena en las últimas entradas.
Que Rutschman pudiera realizar swings de tanto impacto en su regreso a la acción fue significativo, ya que ha tenido dificultades en el plato desde que se unió a los Medias Rojas, con línea ofensiva de .170/.254/.245 en sus primeros 15 juegos y 59 turnos al bate con su nuevo club.
En sus turnos al bate número 60 y 62, quizás Rutschman dejó claro que está listo para convertirse en una pieza clave de la alineación de Boston.
“Quiero estar en la alineación en cada juego”, dijo Rutschman antes del encuentro. “Pero simplemente se dio que hoy me siento bien y puedo estar de regreso en la alineación”.
La reciente resonancia magnética de Rutschman mostró inflamación y una contusión ósea, pero ningún daño en los ligamentos.
El manager interino de los Medias Rojas, Chad Tracy, se mostró complacido de poder contar nuevamente con Rutschman en la alineación el jueves.
“Es bueno”, dijo Tracy. “Obviamente, también estando aquí [en Baltimore]. No creo que haya sido algo estratégico por estar aquí. Simplemente es una buena señal que haya mostrado mejoría en los últimos días y que podamos tenerlo de vuelta en la alineación”.