PHOENIX — Hacía tiempo que los Diamondbacks no tenían un juego así: una paliza en la que pudieran relajarse y respirar tranquilos.
Y nunca antes habían tenido un inning como el quinto episodio de su victoria por 13-6 sobre los Rockies la tarde del domingo.
“La ofensiva salió con todo y nos dio un gran impulso”, dijo el abridor Brandon Pfaadt, que tuvo que trabajar duro para superar cinco entradas.
El momentum para el ataque de ocho anotaciones en la parte baja del quinto inning pudo haber comenzado en la parte alta del episodio, cuando el jardinero izquierdo cubano Lourdes Gurriel Jr. hizo un gran disparo al home para retirar a Warming Bernabel en el plato, el último out que registró Pfaadt.
“Fue uno de esos cambios de momento que se producen en los juegos y lo aprovechamos”, destacó el mánager de Arizona, Torey Lovullo.
El histórico inning comenzó de manera bastante inocente contra el abridor de Colorado, Tanner Gordon, ya que tanto los dominicanos Ketel Marte y Geraldo Perdomo fueron retirados fácilmente.
Perdomo fue el último out que Gordon conseguiría, y sería el último que el staff de pitcheo de los Rockies registraría por un tiempo. Arizona estableció un récord del club con nueve hits consecutivos como parte de un rally de ocho carreras que puso el partido —y la barrida de la serie— en el congelador.
Fue la mayor cantidad de hits consecutivos con dos outs en la historia de los Diamondbacks y la mayor cantidad en las Grandes Ligas desde que los Azulejos dieron también nueve seguidos contra los Rays el 23 de mayo del 2023.