El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, revela ataque armado contra elementos de Guardia Costera estadounidense en frontera con Tamaulipas
WASHINGTON.- El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reveló que un ataque armado contra elementos de la Guardia Costera estadounidense en la frontera con Tamaulipas motivó el despliegue de 500 efectivos del Ejército y la Guardia Nacional anunciado este 4 de octubre por la Secretaría de la Defensa Nacional.
El comunicado oficial mexicano no menciona el incidente armado como origen del operativo.
El tiroteo ocurrió el sábado 26 de septiembre cerca de Garceno, Texas, en el condado de Starr, a unos 75 kilómetros al este de Reynosa.
Personal de la Guardia Costera realizaba operaciones conjuntas de interdicción con otras agencias federales cuando recibió disparos desde el lado mexicano del Río Bravo. Los efectivos respondieron al fuego. No se reportaron heridos ni daños en equipo o activos de la corporación.
El embajador vincula el despliegue mexicano con el tiroteo contra la Guardia Costera
A través de su cuenta en X, Johnson informó que “la Embajada de los Estados Unidos en México ayuda a coordinar con las fuerzas mexicanas que se están desplegando en la zona fronteriza donde se registraron disparos contra elementos de la Guardia Costera de los Estados Unidos”.
El diplomático agregó que los mandos militares mexicanos se comunicarán directamente con las fuerzas estadounidenses desplegadas y recordó el objetivo de la coordinación bilateral: “Juntos, tenemos la intención de patrullar ambos lados de nuestra frontera compartida, proteger a nuestras comunidades y dificultar las operaciones de las organizaciones criminales y terroristas”.
Johnson cerró su mensaje con una advertencia directa: “Cualquier amenaza de elementos criminales o terroristas en cualquiera de los dos lados de la frontera será atendida rápidamente”.
El comunicado conjunto de la Defensa y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), difundido el mismo día, no incluyó ninguna mención al tiroteo ni a los términos “criminales” o “terroristas”.
Operación Concurrente Espejo
El comunicado conjunto de la Defensa y la SRE, difundido el 4 de octubre, indicó que, derivado de la coordinación entre autoridades militares de México y de Estados Unidos, inició en esa fecha una “Operación Concurrente” (Espejo) en la frontera común del estado de Tamaulipas.
En la operación participaron, por parte de México, 500 efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, con el apoyo de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidron móviles y semifijos. El objetivo declarado fue contribuir a evitar el tráfico de drogas y personas.
El texto precisó que este tipo de acciones se realizan desde el 5 de febrero de 2025. Agregó que, el 3 de octubre, los comandantes de la XI Región Militar, con sede en Torreón, Coahuila, y de la 8/a. Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas, establecieron comunicación con sus contrapartes de la Fuerza de Tarea Conjunta “Frontera Sur” de Estados Unidos, con el fin de garantizar el enlace y la coordinación para la operación concurrente, cada fuerza en su respectivo territorio.
Las dependencias detallaron que la operación se realizaría en el lado mexicano, en la frontera de los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, Tamaulipas. El documento añadió que el mecanismo se conduce bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos.
El comunicado oficial no mencionó el tiroteo del 26 de septiembre contra la Guardia Costera estadounidense, ni ofreció una fecha de conclusión para el operativo.
La Guardia Costera patrulla el Río Bravo desde hace un año
La presencia de la Guardia Costera en la zona del tiroteo no fue reciente. La corporación opera en el Valle del Río Grande bajo la Operación River Wall, lanzada hace aproximadamente un año, con botes y tropas destinados a patrullar el tramo fronterizo del Río Bravo.
El Ejército estadounidense reforzó ese dispositivo con tecnología de detección. Entre agosto y septiembre, las fuerzas militares emplearon un láser de alta energía en el Valle del Río Grande para derribar al menos 11 drones vinculados a organizaciones del crimen organizado, de acuerdo con funcionarios citados por medios estadounidenses.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, respondió a una pregunta sobre si el tiroteo tuvo vínculo con el crimen organizado: “Eso es lo que he escuchado”. El vicepresidente del Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza, Hector Garza, fue más allá: “Creo que podemos confirmar que es un cártel”, aunque reconoció que la investigación continuaba abierta.
Ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ni la Guardia Costera confirmaron oficialmente el origen del ataque. La corporación estadounidense señaló en un comunicado que “las amenazas a los miembros de la Guardia Costera y nuestros socios se toman con extrema seriedad” y que mantendría un “enfoque integrado y por capas” para controlar y defender la frontera.