Departamento de Seguridad Nacional de EEUU ordena retirar los productos de firma china DeepSeek y servicios de terceros utilicen su tecnología de IA

WSHINGTON, Estados Unidos.- El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ordenó retirar todos los productos de la firma china DeepSeek, así como los servicios de terceros que utilicen su tecnología de inteligencia artificial, de los sistemas informáticos de las agencias civiles del Gobierno estadounidense. La medida, difundida en un comunicado publicado el lunes, también veda la adquisición futura de cualquier producto vinculado a la compañía.

La decisión se formalizó mediante una orden fechada el 24 de julio y firmada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. El documento, copiado al director de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, Russell Vought, inhabilita además a DeepSeek para participar en contratos del Gobierno federal.

El DHS argumentó que los modelos de DeepSeek plantean “múltiples vectores de amenaza”. La prohibición alcanza a agencias civiles como los departamentos del Tesoro, de Estado y de Justicia, mientras que las dependencias del Departamento de Defensa quedan excluidas del alcance de la orden.

La orden firmada por Mullin citó una ley de 2018 orientada a reforzar la seguridad en las adquisiciones del Gobierno federal, al advertir que DeepSeek recopiló grandes volúmenes de datos de usuarios que podrían terminar en manos de Beijing bajo las leyes de seguridad de la información de China.

En un memorándum de julio, hecho público también el lunes, el DHS había instruido a las agencias federales para que supervisaran los flujos de tráfico entrantes y salientes de los sitios web gubernamentales con el fin de enfrentar los posibles riesgos derivados de DeepSeek.

Antecedentes de la restricción en agencias y estados

Antes de esta medida general, varias dependencias estadounidenses ya habían limitado el uso de DeepSeek de forma independiente. El Departamento de Comercio y la Marina prohibieron la herramienta en dispositivos gubernamentales, y en enero de 2025 la Agencia de Sistemas de Información de Defensa del Pentágono bloqueó el acceso al chatbot de la compañía. La Marina, además, mantiene lineamientos contrarios al uso de sistemas de IA de código abierto para tareas oficiales.

A nivel estatal, Nueva York, Tennessee y Virginia aplicaron restricciones similares. El escrutinio sobre DeepSeek se intensificó tras la irrupción de su modelo R1 a comienzos del año pasado, que generó turbulencias en los mercados globales. En un informe de abril de 2025, el Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China calificó de “significativos” los vínculos de la empresa con el Gobierno de Beijing y planteó una legislación para exigir la eliminación de su software de los sistemas federales.

Competencia tecnológica entre Washington y Beijing

La medida se enmarca en una rivalidad creciente entre ambas potencias en el desarrollo de inteligencia artificial. El asesor tecnológico de la Casa Blanca, Michael Kratsios, escribió en un memorando interno este año que se había registrado una “explotación maliciosa” de firmas estadounidenses de IA, principalmente por parte de compañías rivales en China, de acuerdo con la BBC.

Empresas como Anthropic y OpenAI, que se preparan para cotizar en el mercado bursátil en los próximos meses, afirmaron que sus modelos de IA fueron esencialmente copiados por algunas firmas chinas, entre ellas DeepSeek. En febrero, OpenAI había advertido a legisladores estadounidenses que DeepSeek empleaba una técnica conocida como destilación para extraer datos de los principales sistemas de IA de Estados Unidos y construir su chatbot R1, según Bloomberg.

DeepSeek ganó popularidad desde su lanzamiento público inicial en 2025, con una demanda tal que los servidores de la compañía llegaron a caerse en algunos momentos, según la BBC. Su aplicación de chatbot gratuita figura entre las más descargadas en la tienda de aplicaciones de Apple, y sus modelos son utilizados por empresas tecnológicas estadounidenses como Snowflake, Vercel y OpenRouter.

El atractivo de DeepSeek radica en su bajo costo de desarrollo: la compañía indicó el año pasado que entrenar la primera versión de su modelo le demandó unos 6 millones de dólares, frente a los aproximadamente 100 millones de dólares que costaron los sistemas asociados a GPT-4 de OpenAI, cifras que en su momento provocaron una caída en las acciones tecnológicas, de acuerdo con la BBC.

La versión más reciente de DeepSeek se lanzó la semana pasada y recibió elogios de usuarios que aseguraron que supera incluso a las herramientas más avanzadas de OpenAI en tareas habituales como la programación de software, según la BBC.

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